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El secretario general de UGT, Cándido Méndez, advirtió ayer de que los actuales recortes en los sistemas de protección social que se preparan en Europa "defraudan los mensajes y las expectativas de la Cumbre de Lisboa", cuyo principal objetivo es lograr el pleno empleo en la UE en el 2010. Méndez criticó que los países que van a acometer esas reformas, como Francia y Alemania, estén "haciendo una lectura sesgada y errónea de las resoluciones de esa cumbre", cuando la prioridad, según lo entienden los sindicatos europeos, debería ser mejorar el crecimiento económico frente al objetivo de Estabilidad Presupuestaria, que, advirtió, puede mantener el "estancamiento económico" de los estados miembros, "acrecentar" el problema del desempleo y llevar a los gobiernos a aplicar recortes sociales, lo que "siempre tiene consecuencias negativas".
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Así, Méndez recordó que lo primero que ha hecho la Confederación Europea de Sindicatos (CES) en su último congreso celebrado la semana pasada en Praga "ha sido enviar un mensaje muy potente" sobre la necesidad de establecer como prioridad el crecimiento económico y de defender el diálogo como vía para acometer cualquier tipo de reformas. En una entrevista concedida a Efe tras ser elegido presidente de la CES, el sindicalista puntualizó, sin embargo, que los sistemas de protección social y pensiones son nacionales, por lo que la CES sólo puede respaldar las posiciones de los sindicatos afiliados.
Sobre las reformas de los sistemas de protección social de Francia y Alemania, Méndez reconoció que la CES "observa con preocupación esta situación". Para el secretario general de UGT, los problemas de Europa "no provienen de la dimensión del estado social, que se debe preservar y ampliar, y en ningún caso recortar", apuntó, "sino de un diagnóstico equivocado en estas decisiones de recorte que están planteando algunos países de la UE".
El problema de Europa, explicó, proviene de su débil crecimiento económico y, por lo tanto, las prioridades deberían ser impulsar la economía, fomentar el empleo y ampliar la sociedad del conocimiento para recortar el diferencial con los Estados Unidos. En todo este contexto, dijo, la CES tiene como retos fundamentales asentarse como la gran referencia sindical europea y reforzar su capacidad de interlocución y diálogo ante el Consejo, la Comisión y la patronal europeas.
El otro gran objetivo será reforzar su capacidad de respuesta y movilización ante el debate de la ampliación de la Unión Europea. Así, sobre la entrada de diez nuevos miembros en la UE el próximo año, defendió que la ampliación no es una amenaza, sino "un reto formidable y positivo, porque va a ser a expresión de la reunificación de Europa" que creará "un gigante en términos poblacionales y económicos".
El Pacto de Toledo
Respecto al futuro de las pensiones en España, denunció que el presidente del Gobierno y el PP han "quebrantado" el compromiso del Pacto de Toledo de no hacer electoralismo con las prestaciones. "En lo que va de año, sobre todo en la última campaña electoral, el PP ha hecho, un día sí y otro también, electoralismo en favor de sus candidatos", criticó. Por eso, explicó, para UGT los partidos políticos que integran la Comisión parlamentaria del Pacto de Toledo deben clarificar su posición en relación con el futuro del sistema público e incluirla en sus programas electorales para los comicios del 2004.
Este proceso debe concluir, según UGT, en un "compromiso de progreso" que podría incluir "la renuncia expresa" a ampliar el periodo de cálculo de las pensiones a toda la vida laboral y mantener los quince años actuales, además de permitir que el trabajador escoja qué periodo utilizar para determinar la prestación. Asimismo, ese acuerdo debería garantizar una subida "importante" de la cuantía de las pensiones mínimas, "que son irrisorias y muy insuficientes", y reconocer el derecho a la jubilación anticipada y la prejubilación a los trabajadores despedidos de más de cincuenta años.
Ese debate no comenzará hasta septiembre, cuando UGT iniciará contactos con los grupos parlamentarios "de manera tranquila y ordenada", así como con CCOO, sindicato que firmó el pacto de las pensiones en el 2001 y que no suscribió UGT. De cualquier forma, Méndez todavía confía en que esa diferencia pueda superarse en breve, ya que la vigencia del acuerdo termina a fines de este año.
Sobre una posible negociación con la patronal para reformar el mercado laboral, reiteró que cualquier cambio sobre los derechos de los trabajadores "debe quedarse en el diálogo autónomo de los agentes sociales". Reconoció, además, que sobre esta materia hay pendiente una discusión para confeccionar "un protocolo sobre los procedimientos e identificar los contenidos", y que definió como una "hoja de ruta" del diálogo social. |