El texto recoge una rebaja de las sanciones tributarias de hasta un 50% y de los embargos por motivos fiscales, de hasta un 15%. Pero todas estas mejoras para el contribuyente que se vea envuelto en un caso de fraude sólo se podrán verificar cuando se colabore con el Fisco y se paguen sin dilaciones las infracciones descubiertas.
En caso contrario, la nueva norma prevé un endurecimiento de las sanciones, que será especialmente significativo cuando la cantidad defraudada supere los 3.000 euros, momento en el que se considerarán como actuaciones graves castigadas con una multa igual o superior al 50% de las cantidades ocultadas.
La norma, además, recoge una nueva figura denominada como “conflicto de normas tributarias”, concepto en el que se engloban las distintas prácticas de los contribuyentes pensadas únicamente con motivo de reducir la factura fiscal de manera “artificiosa” y que no responde al comportamiento habitual o lógico de esa persona o empresa. Esta figura, sin embargo, no será sancionada, únicamente supondrá el deber de reintegrar las cantidades ocultas. Si se aprecia “simulación”, es decir, ánimo de ocultar, la situación se modifica y, podrá recibir sanción.
El Consejo de Ministros dio, también ayer, su visto bueno al informe de la Ley de Subvenciones, una norma que pretende incrementar el control sobre los más de 50.000 millones de euros que se conceden anualmente en España en concepto de ayudas públicas y que fortalecerá los sistemas de embargo y sanción para castigar a las empresas o particulares que, tras percibir una subvención, incumplan los requisitos exigidos o se vean involucrados en un caso de fraude.
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