El ministro quiere implicar en este control a los subsecretarios de los ministerios, delegados del Gobierno en las comunidades autónomas y a los directores generales de organismos públicos. La reforma de la jornada laboral ha levantado una oleada de protestas entre los funcionarios.
En la propuesta que ha realizado a los sindicatos sobre la nueva jornada laboral, la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas, que dirige Julio Gómez Pomar, quiere que todas las dependencias de la Administración central le envíen información puntual “sobre el cumplimiento de las jornadas y horarios de trabajo y sobre los niveles de absentismo que se produzcan”.
En esta línea, Gómez Pomar quiere que los responsables de las unidades administrativas “comuniquen a su superior inmediato las faltas de permanencia no justificadas del personal a su cargo, de acuerdo con las reglas que se determinen en el calendario laboral”.
Asimismo, el secretario de Estado instará los distintos departamentos para que, si procede, soliciten la actuación de la Inspección General de Servicios con el fin de detectar el incumplimiento de la jornada laboral y el absentismo laboral.
Nueva jornada
En este punto, hay que recordar que Administraciones Públicas quiere implantar una nueva jornada laboral entre sus funcionarios, de acuerdo con los siguientes criterios: para la jornada de mañana, y de lunes a jueves, los empleados públicos del Estado deben estar en el puesto de trabajo “obligatoriamente”, entre las ocho y media y las tres de la tarde.
Y, el viernes, entre las ocho y media y las dos y media. Todo ello suma 32 horas semanales. Hasta cumplir las 37,5 horas obligadas a la semana, los funcionarios podrán, o bien adelantar en una hora la entrada de la mañana o trabajar por la tarde.
Para la jornada partida, el Gobierno pretende que los funcionarios estén obligatoriamente en el puesto de trabajo entre las nueve de la mañana y las 5,30 de la tarde, con una interrupción obligatoria ”mínima” de una hora entre las dos y media y las cuatro de la tarde.
El horario de los viernes de obligada presencia en el trabajo será entre las nueve y las dos de la tarde. Como en el caso del horario de mañana, los funcionarios tendrán flexibilidad de alargar la jornada dentro de los horarios previstos para cumplir con la semana laboral.
La reforma de la jornada de trabajo en la Administración es consecuencia del acuerdo laboral que el Gobierno alcanzó con los sindicatos en noviembre del año pasado para 2003 y 2004.
Con ello, el Gobierno pretende avanzar paulatinamente hacia la jornada laboral de mañana y tarde en la Administración para mejorar la atención del ciudadano. Sin embargo, con el transcurso del tiempo, se ha convertido en el punto más polémico del acuerdo entre los funcionarios.
Hasta el punto de que los propios afiliados de los sindicatos dentro de la Administración han recriminado a sus dirigentes que hubiesen aceptado este apartado de la reforma del horario laboral en el acuerdo con el Gobierno.
"Con el paso del tiempo, y después de tantos ajustes salariales, cada vez está más extendido entre los funcionarios el dicho [en referencia al Gobierno] de que me engañareis con el sueldo, pero no con el trabajo.
Por lo tanto, se ha extendido el absentismo laboral", explican las fuentes sindicales consultadas por EXPANSIÓN. Por todas estas razones, los sindicatos explican a sus afiliados que si no llegan a negociar la reforma horaria, el Gobierno hubiera podido hacerlo, de todas maneras, porque se lo permite la normativa.
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