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La Unión Europea podría la próxima semana renunciar a la eliminación del secreto bancario, tras más de dos años de negociación infructuosa, si los ministros de Economía y Finanzas aceptan el compromiso pactado con Suiza sobre la Directiva de Fiscalidad sobre el ahorro.
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Después de que el pasado diciembre la presidencia danesa fracasara en su intento de cerrar esta normativa de armonización destinada a luchar contra el fraude fiscal, el panorama presenta un horizonte en el que se desiste de lograr un horizonte de intercambio de información entre bancos sobre los intereses de los ahorros de los no residentes.
Hasta ahora coexisten en la UE el secreto bancario y el sistema de retención en origen, pero a instancia de Reino Unido los Quince se embarcaron en la aventura de eliminar el primero, siempre y cuando países terceros como Estados Unidos, Suiza, Liechenstein, Mónaco, Andorra y San Marino incorporasen a sus ordenamientos jurídicos "medidas equivalentes".
Sin embargo, el único compromiso que Suiza está dispuesta a asumir consiste en un intercambio de información voluntario por parte del ahorrador, o de una retención por parte del banco de hasta el 35% de los intereses percibidos.
Esta retención se aplicaría tras un periodo de tres años en los que sería de 15-20% del periodo transitorio, y del 25% los dos años siguientes. Con ello existe la posibilidad de que los Estados miembros no reciban información fiscal de sus grandes ahorradores en Suiza, pero la cuantía es suficientemente elevada como para que disuada a los evasores.
No obstante, el texto que la presidencia griega someterá a los ministros Ecofin el próximo martes aboga por que se mantengan las negociaciones con Berna para avanzar hacia la eliminación del secreto bancario, esta vez sin fechas.
Queda por saber si Reino Unido aceptará esta fórmula, puesto que su objetivo era precisamente establecer un sistema de intercambio de información en el resto de la Unión como el suyo para que las demás plazas financieras no acogieran los flujos de capitales fugados de la City londinense.
Además, Luxemburgo, Bélgica y Austria, países que anunciaron que durante el periodo transitorio se atendrían a la retención en origen, han impedido hasta ahora el acuerdo por considerar que lo pactado con Suiza no son "medidas equivalentes".
Fiscalidad de la energía
Alemania ha supeditado además su acuerdo en este tema de la fiscalidad del ahorro, a que se terminen las discusiones sobre otro de los eternos invitados al Ecofin: la Directiva de fiscalidad energética. Sobre este tema, ya se han limado casi todos los temas conflictivos que se referían al gasóleo profesional, los niveles de accisas mínimos admisibles en todos los Estados miembros, y los tipos reducidos para la agricultura.
Según el Gobierno español, lo logrado salvaguarda los intereses españoles y permite tener la opción de un gasóleo profesional sin incrementar los tipos de impositivos en un periodo relativamente largo de tiempo. Una vez producido el avance respecto a la liberalización del mercado energético, con el levantamiento del veto de Francia a la imposición de una fecha, éste dossier debería desbloquearse. |