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Según manifestó el pasado martes el presidente del Banco de Francia, Jean-Claude Trichet, después de haber analizado una serie de estudios sobre el impacto del euro en los precios, "la moneda única es responsable de un ligero incremento del IPC de los países de la zona euro durante el 2002".
Estas palabras de Trichet corroboran las declaraciones realizadas durante esta semana por Wim Duisenberg, presidente del Banco Central Europeo, quien afirmó que "debemos de reconocer que el cambio al euro ha supuesto un ligero aumento de los precios, que ha sido más limitado respecto a la elaboración de los productos".
También confirman las estimaciones del presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, que manifestó que "el euro es, en parte, culpable de un incremento de entre el 0,2 y el 0,5% en el precio de los productos de los países que pertenencen a la zona euro".
Con estos antecedentes, Trichet invitó el pasado martes a los consumidores a que vigilen el comportamiento de los precios, y se mostró partidario de continuar con el doble etiquetado, ya que, en su opinión, "facilita la comparación de precios".
El euro se fortalece
La cara positiva del primer año de existencia física del euro, por su parte, ha venido de su evolución en los mercados internacionales de divisas. Hoy, la moneda única vale un 5% más que el dólar, su principal competidor, mientras que desde que vió la luz, la moneda de los Doce ha logrado revalorizarse en un 17,7% frente al billete verde.
La última cotización en Fráncfort, correspondiente al 31 de diciembre del 2001, situó al euro en los 1,0476 dólares, aunque en algunos momentos de su negociación en dicho mercado de divisas logró superar los 1,05 billetes verdes. El BCE fijó, un día antes, el cambio oficial de la moneda europea en los 1,0422 dólares.
El euro también ha logrado cerrar el 2002 repuntando frente al yen, ya que el 30 de diciembre una divisa europea se cotizaba a 125,10 yenes, es decir, una revalorización del 4,82%. Respecto a la libra esterlina, se cambia a 0,6500 peniques lo que supone un incremento del valor de la moneda única del 3,80%.
Diferencia de opiniones
El impacto del euro sobre los precios en España, por otro lado, ha representado uno de los temas sobre los que más se ha incidido en los últimos días del 2002. Así, la influencia de la moneda de los Doce sobre el IPC ha dado lugar a una serie de declaraciones que, en cierta medida, se contradicen.
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Pedro Solbes, pese a reconocer que "es cierto" que algunos sectores "han podido aprovechar la entrada del euro para subir los precios", subrayó que esto se ha producido en "servicios y productos muy concretos, aunque puede que muy visibles".
Solbes afirmó que el euro en sí mismo no es inflacionista, y manifestó que hay una diferencia entre la sensación que tiene el ciudadano y las cifras estadísticas, que muestran que el impacto es de sólo dos décimas, por lo que, en su opinión, el síntoma de "subida de precios" ha sido "prácticamente nulo".
Para el eurocomisario este primer año de existencia del euro en nuestro país ha sido un "éxito", pese a que en los primeros meses se "barajaban dos problemas fundamentales", que eran el tipo de cambio y la adaptación de los ciudadanos.
Desde España sin embargo, el propio secretario de Estado de Economía, Luis de Guindos, reconoció el pasado martes que durante el 2002 "se han dado problemas con el llamado redondeo, ya que el cambio del euro a la peseta ha causado, al no ser exacto, lo que los economistas llamamos un 'velo monetario', y ello ha hecho que se incrementen algunos costes, sobre todo, en el sector servicios, en una cantidad que los expertos y analistas cifran en dos décimas".
De Guindos destacó, como aspecto positivo, que la implantación del euro como moneda única europea ha permitido a la economía española crecer por encima del 2% en un momento difícil y de desaceleración, por lo que, en su opinión, "la valoración general no puede ser más positiva".
El secretario de Estado afirmó que "gracias al euro se han podido crear entorno a 280.000 puestos de trabajo", y manifestó que "de no haber existido el euro es muy posible que estuviésemos hablando de un crecimiento cero para la economía española, o quizás de un valor negativo".
Críticas de la oposición
Por otra parte, los sindicatos y la oposición han criticado la falta de previsión de los responsables económicos europeos y españoles ante el impacto del euro en los precios.
Así el secretario de política económica y ocupación del PSOE, Jordi Sevilla, criticó ayer la "importante subida de precios" producida durante los últimos doce meses desde la entrada en vigor de la nueva moneda europea, aunque subrayó que esto "no sólo es responsabilidad del cambio de moneda, sino también del Gobierno que no está sabiendo controlar la inflación".
Sevilla aseguró que el "efecto redondeo" ha hecho que todos los ciudadanos "hayan percibido un fuerte incremento en los precios", que, "quizás no se notó tanto en el mes de enero, pero que se ha ido haciendo palpable a lo largo del año. Esto hace que un año despues tengamos la sensación, y en muchos casos la prueba de que ha habido subidas muy importante aprovechando la llegada del euro".
A estas críticas se sumó el secretario general de UGT, Cándido Méndez, quien las extendió a las autoridades monetarias europeas al denunciar la "carencia absoluta de previsión" que han demostrado tener tanto el BCE como los responsables del área económica del Ejecutivo español, aunque dejó claro que la moneda única no es el motivo de las actuales tensiones inflacionistas.
Así, según Méndez, el hecho de que la introducción del euro haya representado un incremento añadido de los precios obedece a la actuación de las autoridades monetarias europeas y españolas y a ciertos sectores empresariales que aprovecharon de "manera irresponsable" la situación para aumentar su margen de beneficios. |