La mayor parte del ahorro para los contribuyente procederá de la reforma del impuesto sobre la renta, con unos 3.000 millones de euros en 2003, a los que habrá que sumar 600 millones de euros en 2004, tras la liquidación definitiva del impuesto. El resto del ahorro fiscal de las familias provendrá de la supresión del Impuesto de Actividades Económicas para el 92% de las empresas, valorado en 1.000 millones de euros; la congelación de los impuestos especiales, cifrada en 310 millones de euros, y los incentivos recogidos en la Ley de Mecenazgo, que ascenderán a 29,8 millones de euros.
Además, en sus cálculos de ahorro para los contribuyentes, Hacienda ha tenido en cuenta la rebaja del 16% al 7% del Impuesto sobre el Valor Añadido que grava los productos de higiene femenina, lo que supondrá una merma en la recaudación de 26,1 millones de euros, y la reducción de la tributación por plusvalías, con una caída en los ingresos de 200 millones.
Catástrofe en Galicia
Montoro informó también de que el Gobierno ya ha gastado 260 millones de euros en hacer frente a la catástrofe causada en Galicia por el hundimiento del petrolero Prestige. Respecto al año que viene, Montoro dijo que todavía no se ha previsto el gasto que podría provocar la crisis, pero insistió en que se afrontarán “las consecuencias de ese gasto, más allá de cualquier previsión”.
En esta línea, el ministro añadió que el saneamiento presupuestario permitirá al Gobierno atender la catástrofe. Hacienda aumentará la recaudación de la deuda fiscal pendiente en 2.500 millones de euros, lo que supone un incremento del 10%.
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