Fuentes del Gobierno han asegurado que, de esta forma, la Iglesia seguirá percibiendo la asignación que realicen los contribuyentes que marquen, en sus declaraciones de la renta, la casilla correspondiente a la aportación a esta institución porque “ha funcionado adecuadamente" y, por lo tanto, no hay motivo para alterar su funcionamiento.
El Ejecutivo añadió que el conocimiento y aceptación de este sistema por parte de los contribuyentes ha influido también en la decisión del Gobierno de prorrogar el sistema de aportación en el Impuesto sobre la Renta a la Iglesia otros tres años más.
Fuentes del Ejecutivo aclararon además que “no tienen intención, por el momento, de modificar el acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre Asuntos Económicos, firmado el 3 de enero de 1979”.
Cien millones al año
El Gobierno hizo públicos ayer mismo los datos de aportación que percibe la Iglesia Católica gracias a este sistema. En 1999, año en el que entró en vigor la primera rebaja del IRPF del PP, la Iglesia recibió 88,8 millones de euros. En el año 2000 esta cantidad se elevó hasta 97, 7 millones.
Los datos del Ejecutivo aseguran que desde 1991 el dato medio de declarantes que opta por marcar la casilla de la Iglesia se sitúa en el 40% y destacan que, además, desde la reforma del Impuesto sobre la Renta de 1998, los contribuyentes pueden optar por las dos casilla –la de la Iglesia y la de “otros fines sociales”– multiplicando la aportación y sin tener que discriminar uno de estos dos fines.
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