El informe señala que la rebaja media del impuesto fue del 14% y destaca las ventajas obtenidas por las rentas medias y bajas. Las deducciones por vivienda de las rentas más modestas crecieron un 8%.
El director de Tributos, Miguel Angel Sánchez, explicó ayer que el nuevo IRPF supuso una reducción del tipo medio efectivo en todos los tramos de la declaración de 1999 y produjo un ahorro global de casi 5.000 millones de euros para los contribuyentes españoles. La disminución del IRPF fue casi del 14% y el tipo efectivo medio se redujo hasta quedar en el 13,01%. Hacienda concluye en la memoria de la Agencia Tributaria que el IRPF se hizo más progresivo.
El director de Tributos destacó que las rentas medias y bajas, hasta 30.000 euros, aportaron a la carga fiscal general 8,2 puntos menos que el año anterior. Sin embargo, las rentas altas, más de 60.000 euros, aportaron 5,3 puntos más.
Sánchez también resaltó las ventajas obtenidas por las rentas del trabajo, cuyo aportación al total del IRPF se redujo, según los datos de la memoria anual, desde el 79,62% que se encontraba en el año 1998 al 74,86% en 1999, 4,76 puntos menos. La aportación de las rentas inferiores a 21.000 euros se redujo 9,4 puntos en 1999 respecto al ejercicio precedente, hasta el 52,4% del total.
Vivienda
Las deducciones en vivienda de las rentas no superiores a los 21.000 euros aumentaron un 8,8% respecto al año precedente, mientras que los ciudadanos con ingresos que oscilaron entre 30.000 y 60.000 las redujeron un 3,4%, y los contribuyentes con rentas superiores a 60.000 euros se dedujeron un 5% menos. Según el Ministerio de Hacienda, la Reforma del IRPF que entró en vigor en 1999 supuso un cambio radical en la concepción y estructura del impuesto para hacerlo más justo y más cercano a la realidad del contribuyente y de sus condiciones familiares.
Con el nuevo IRPF se introdujeron reducciones que hasta entonces nunca habían existido en este impuesto, como los mínimos personales y familiares y las reducciones progresivas para las rentas del trabajo. Además, la rebaja incrementó considerablemente el límite de obligación de declarar, que pasó de 7.212 euros a 21.035 euros. De esta forma, se rompió la tendencia histórica de aumento de declaraciones, que se redujeron un 18%, lo que refleja una simplificación del impuesto.
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