El Ministerio de Agricultura ha impulsado las investigaciones sobre el fraude fiscal para ordenar y lograr una mayor transparencia en el conjunto del sector lácteo, desde los ganaderos que la producen a la industria que la tranforma. El principal objetivo de esta ofensiva es eliminar la entrada en los circuitos comerciales de la llamada leche negra, leche sin cuota pero de igual calidad que la que dispone de cuota.
Las acciones las están desarrollando el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) y la Agencia Tributaria mediante el cruce de datos de producción y ventas. Como consecuencia de estas actuaciones, hay una docena de primeros compradores e industrias en la Fiscalía Anticorrupción, la mayor parte de las cuales se hallan relacionadas con la querella presentada contra la sociedad El Churtal. A este primer comprador, Anticorrupción reclama 78 millones de euros por impago de cuotas y otros tres millones de euros por cobro de IVA no pagado (véase El PAÍS de 23 octubre).
En el expediente abierto contra El Churtal referido a su actividad entre los años 1997 y 2000, se ofrece información sobre las industrias que mantuvieron relación comercial con ese grupo. En el caso de vendedores de leche negra, se apunta una docena de firmas que habían soportado el IVA en sus operaciones de venta de leche con el primer comprador. Entre estas empresas se hallan Lácteas del Noroeste -una firma del propio grupo El Churtal, dirigida por Pedro Merediz, que no tenía actividad-, Cooperativa Ganadera del Cerrato, Virgen de Alcantarilla, Copla Pedrola, Lactos Prolac, Sumin y L. Ramales, entre otros.
Igualmente, en la querella contra El Churtal se ha hecho un seguimimiento de las industrias compradoras de esta leche, entre las que se hallan Pascual, CorporaciónAlimentaria Peñasanta, donde se halla Central Lechera Asturiana, Puleva, Clesa, Productos Lácteos de Cantabria, Lácteos Montouto o Lácteas La Selva.
Las industrias citadas han reconocido haber hecho compras de leche a El Churtal, aunque señalan haber pagado por la misma unos precios similares a los de mercado. La realidad es que nadie en el sector desconocía que El Churtal era un primer comprador con una importante oferta de leche negra que adquiría a los ganaderos entre 8 y 12 pesetas por debajo de los del mercado y que vendía la misma a las industrias a precios muy competitivos.