La reforma aprobada ayer por el Gobierno permitirá a más de 5,5 millones de contribuyentes olvidarse de la obligación de hacer la declaración y rebajará en más de un 80% la factura fiscal de las familias con ingresos reducidos. Pensionistas y pequeños ahorradores son el resto de los contribuyentes que integran la lista de los grandes beneficiados por la principal rebaja fiscal de la presente legislatura.
La lista de ganadores de la nueva rebaja fiscal esta integrada por los contribuyentes más desfavorecidos. Pensionistas, familias con fuertes cargas por hijos y ascendientes, madres trabajadoras o pequeños ahorradores forman un grupo sobre el que el Gobierno ha decido volcarse.
La nueva rebaja del IRPF se convierte, de esta forma, en el complemento de la primera reducción de este impuesto aprobada por el PP. La primera rebajó el tipo máximo en ocho puntos, desde el 56% hasta el 48% y el tipo inferior en dos puntos, desde el 20% hasta el 18%.
La nueva rebaja compensa este reparto de ganadores y reduce tres puntos tanto el tipo máximo, hasta el 45%, como el mínimo, hasta el 15%. Las fuertes desgravaciones aplicables por las rentas bajas hacen el resto para definir como grupo ganador de la nueva reforma a los contribuyentes con rentas del trabajo más reducidas y con mayores cargas familiares.
El Gobierno pretende que, de esta forma, el nuevo IRPF se convierta en un claro incentivo a la natalidad y a la entrada en el mercado laboral de las madres con hijos menores.
Las simulaciones realizadas por Hacienda demuestran esta orientación. Para una familia media con un hijo menor de tres años, en la que ambos cónyuges trabajen, la traducción a la práctica de la rebaja tendrá como consecuencias más notables la reducción de cerca de 1.800 euros del pago por el Impuesto sobre la Renta respecto a la factura que tienen que abonar en la presente declaración de la renta.
Discapacitados
Para los matrimonios que cuenten con familiares discapacitados a su cargo se repite la situación. Por ejemplo, en el caso de un matrimonio en el que sólo trabaje el marido, con unos ingresos anuales en torno a los 30.000 euros y un hijo discapacitado, la reducción del pago por el IRPF llegará a los 692 euros.
En el polo opuesto se encuentran los contribuyentes de rentas altas. Pese a que el nuevo impuesto supondrá rebajas fiscales para todos, lo cierto es que los profesionales solteros con ingresos superiores a los 50.000 euros anuales deberán contentarse con rebajas en sus pagos del entorno de un 5%. El verdadero beneficio para este colectivo deberá venir por los nuevos incentivos al ahorro.
El Gobierno pretende fomentar que los trabajadores con mayores posibilidades ahorradoras acudan a los mercados y ha rebajado desde el 18% hasta el 15% el tipo del IRPF para las ganancias en fondos o acciones que superen un año de antigüedad. Hacienda, además ha optado por eliminar el pago de impuestos cuando se traslada el ahorro desde un fondo de inversión a otro.
El ministerio asegura que se han escogido los fondos de inversión para aplicar este incentivo porque son los productos donde se refugia el ahorro de los pequeños inversores.
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