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EXPANSIÓN - ECONOMÍA   

14 de Mayo de 2002    


El PSOE propone un Impuesto sobre la Renta con dos tipos de gravamen

C.Cuesta. Madrid.

La propuesta de reforma del IRPF del PSOE propone el establecimiento de dos tipos de gravamen. Uno general en línea con “los tipos efectivos del Impuesto sobre Sociedades”, con lo que quedaría entre el 25% y el 28%.


Y otro más elevado para los contribuyentes con bases imponibles superiores a 30.000 euros.

El tipo general del PSOE se ha acabado desdoblando en dos. El tipo general, así, deberá situarse “en el umbral de los tipos efectivos aplicados en el Impuesto sobre Sociedades”, según recoge el informe encargado por el Partido Socialista a un grupo de expertos.

Este tipo afectaría al 90% de los contribuyentes. Para el 10% restante, el que agrupa a los contribuyentes de rentas más elevadas, el gravamen sería superior, aunque, de nuevo, el estudio no llega a concretarlo.

Pese a que el estudio de los expertos ha preferido dejar libertad plena al PSOE para definir con claridad los dos tipos del impuesto, parece claro que no se separarán mucho de los que inicialmente planteó el responsable económico de los socialistas, Jordi Sevilla.

El tipo efectivo que realmente pagan las empresas –después de aplicar las deducciones– en España se sitúa entre el 25% y el 28%, con lo que éste sería el gravamen del calificado por el documento como tipo único. En su momento, Jordi Sevilla barajó ya dos tipos, uno del 25% y otro del 30%.

El segundo de los tipos, el que se aplicará a un 10% de los contribuyentes debería afectar a los declarantes con bases imponibles que superen los 30.000 euros anuales, lo que equivale, aproximadamente, a trabajadores con salarios brutos en torno a 48.000 euros anuales.

Los expertos del PSOE aseguran que los grandes beneficiados de esta reforma son “las rentas del trabajo, especialmente las más bajas” y destacan que este efecto se logra gracias a la deducción en cuota del mínimo vital. El IRPF actual y la nueva propuesta planteada por Hacienda, por el contrario, aplican el mínimo vital en la base imponible.

El estudio, de nuevo, no cuantifica el importe de este mínimo, aunque Jordi Sevilla dio una idea aproximada hace ya cerca de un año: las deducciones por mínimo debían quedar entre 9.000 euros y 12.000 euros.

El informe del PSOE señala también “el efecto de gravamen excesivo sobre la rentas del trabajo frente a las del capital, mejor tratadas”. La nueva propuesta socialista quiere corregir este problema incluyendo las rentas del capital y las del trabajo directamente en la misma base imponible, con lo que se aplicaría el mismo tipo fiscal sin tener en cuenta la procedencia de los ingresos.

Pese a ello, los expertos recomiendan la recuperación del antiguo sistema de los coeficientes reductores que existieron hasta 1996 en España. Estos coeficientes reducen el importe a tributar por las ganancias dependiendo de la antigüedad de la inversión.