Hacienda quiere estrechar el cerco sobre unas inversiones con menores posibilidades de control y que se adquieren habitualmente en los chiringuitos financieros o en Internet.
La reforma del Impuesto sobre la Renta supondrá un golpe para un buen número de productos que se comercializan como fondos de inversión, u otras fórmulas de ahorro, y que entran en el mercado español sin superar los controles de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y al margen de los requisitos de la normativa de la Unión Europea (UE).
Para ellos, Hacienda ha incluido en el Impuesto sobre la Renta un nuevo sistema que exigirá el pago de impuestos cada año según una estimación de las ganancias logradas en ese periodo, aunque la inversión no se haya vendido.
El requisito que exigirá el ministerio para aplicar este esquema fiscal será el de que se trate de entidades que, en vez de tributar por el Impuesto sobre Sociedades en su país, quedan sujetas a este mismo régimen tributario de aplicación de ganancias.
Dentro de este grupo se encuentran un elenco de productos ubicados en Estados Unidos que, pese a resultar similares a los fondos españoles, se comercializan sin registrarse en la CNMV. El endurecimiento también afectará a algunas de las inversiones que ofertan los denominados chiringuitos financieros sin acogerse a la normativa europea y que procede incluso de Estados de la UE como Alemania, Austria o Reino Unido.
Más control
El texto del anteproyecto del nuevo IRPF aclara que estas inversiones pasarán al régimen fiscal conocido como de “atribución de rentas”, sensiblemente más duro que el del resto del ahorro.
De esta forma, mientras que para las inversiones habituales, el contribuyente no debe declarar las ganancias hasta el momento en el que vende su inversión, los productos sujetos a atribución de rentas deberán hacer una simulación de las ganancias obtenidas en cada determinado periodo de tiempo y tributar por estos hipotéticos ingresos.
El sistema, además, implica el pago del tipo correspondiente de la renta del contribuyente, sin poder optar a rebajas fiscales por antigüedad. Debido a que se debe tributar cada año, no es posible acceder al tipo fijo regulado en España a partir de un año de antigüedad que ahora está en un 18% y que con la nueva ley quedará en el 15%.
De esta forma, la tributación puede llegar hasta el tipo máximo del tributo, ahora establecido en el 48% y que a partir del 1 de enero se rebajará hasta el 45%.
No se trata del primer varapalo que recoge el anteproyecto del nuevo Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas para las fórmulas de ahorro que optan por mantenerse al margen de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
La eliminación del denominado peaje fiscal por el traslado de la inversión desde un fondo a otro tampoco quedará al alcance de los fondos no registrados en la CNMV.
De hecho, la redacción del texto definitivo del anteproyecto, ha aclarado que ni tan siquiera podrán acceder a la exención del peaje fiscal aquellas inversiones realizadas en sociedades de inversión de capital variable (sicavs), caso muy generalizado en las entidades luxemburguesas, que pese a vender sus productos en España como si se tratara de un fondo corriente no revisten la forma exigida por la CNMV para recibir la denominación de fondo de inversión.
La estrategia trazada por Hacienda pretende aumentar el control fiscal sobre el ahorro en un momento en el que día a día surgen nuevas entidades que ofertan sus productos a través de chiringuitos o por medio de nuevos medios como Internet.
Productos opacos
Todas estas entidades financieras han empezado a introducir en el mercado del ahorro un buen número de productos de dudosa fiabilidad para el inversor y para el Fisco. Los expertos aseguran que muchos de estos productos acaban incorporando fórmulas de ahorro en destinos difíciles de rastrear por el fisco, con el consiguiente peligro de fraude en el pago de impuestos.
La preparación de un régimen tributario más duro para este tipo de productos que para el resto coincide, además, con la presentación, por parte de la CNMV, de una guía destinada a los inversores con el objetivo de que puedan distinguir con facilidad los chiringuitos financieros y de que estén advertidos de los riesgos que asumen al contratar productos no registrados en los órganos de control de la Administración.
El Ministerio de Hacienda anunció ya el año pasado su deseo de incrementar el control sobre los nuevos medios de ahorro, especialmente en Internet, a través de la futura Ley General Tributaria, ante los peligros que implican de pérdida de la pista de las inversiones.
|