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MADRID.- Las tarifas y deducciones que recoge el nuevo IRPF permitirán pagar menos a todos los contribuyentes, a partir de enero de 2003. Esta rebaja, sin embargo, será especialmente notable en ambos extremos de la escala de renta: tanto para los ciudadanos con ingresos más bajos como para los que gocen de los más altos (ver gráfico).
El nuevo IRPF supondrá una rebaja media del 11% e incluirá una serie de ayudas dirigidas a la familia, a las personas mayores y a los discapacitados.
La reforma del mayor impuesto directo del sistema tributario español tendrá un coste para Hacienda de 1.250 millones de euros, que se compensará con la incorporación de nuevos contribuyentes, según Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda.
El nuevo Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) rebaja del 48% al 45% el tipo máximo que grava este tributo, pero amplía sustancialmente el colectivo de contribuyentes considerados como de rentas más altas. Si en el IRPF que rige hasta ahora, el tipo máximo se aplicaba a quienes declararan unos ingresos de más de 67.433 euros (11,2 millones de pesetas), en el nuevo impuesto este baremo se rebaja hasta 45.000 euros (7,5 millones de pesetas). Aún así, el titular de Hacienda, Cristóbal Montoro, aseguró ayer que el nuevo IRPF supondrá una rebaja general del impuesto, que beneficiará a todos los contribuyentes, aunque esta rebaja sea mucho más importante en los colectivos de rentas más bajas y en aquellos de rentas más altas.
El Consejo de Ministros aprobó ayer el anteproyecto de Ley del IRPF, que entrará en vigor en enero de 2003, y que supone una rebaja media de algo más del 11% en el tributo directo más importante del sistema financiero español. Se trata de la segunda reforma del IRPF desde 1998. La anterior vigente hasta este año 2002 supuso un recorte medio de algo más del 13% para el conjunto de las rentas, del 14% para las rentas del trabajo, y de más del 40% para los contribuyentes que declaran menos de 12.020 euros (1,99 millones de pesetas), según Montoro.
En total, el ahorro para los contribuyentes que supuso la primera reforma entre 1999 y 2002 alcanzó los 20.000 millones de euros.«La nueva reforma, además, es compatible con la política de equilibrio presupuestario, un objetivo que no parecen compartir todos los grupos políticos, y que abre las puertas a próximas rebajas de este tributo», añadió el ministro.
Pese a insistir en que el nuevo IRPF beneficiará con carácter general a todos los contribuyentes, la prioridad política del anteproyecto aprobado ayer por el Gobierno es la creación de empleo al liberarse rentas que hasta ahora iban al Fisco , además de la mejora de la situación fiscal de colectivos concretos como las familias, las personas mayores y los discapacitados.
Entre las novedades concretas que recoge el IRPF que entrará en vigor en enero de 2003 figuran las siguientes:
Reducción de tarifas y tramos
La tabla del impuesto recogerá sólo cinco tramos, uno menos que en la actualidad. El tipo mínimo baja del 18% al 15% y el tipo máximo se reduce del 48% al 45% (ver gráfico).
Mínimo personal y familar
Esta cuantía de la que pueden beneficiarse todos los contribuyentes sin necesidad de justificación pasa de los actuales 3.305 euros a 3.400.
Ayudas a la familia
El IRPF recoge un aumento de la reducción general por hijos pequeños y un aumento de estas reducciones a partir del segundo hijo, y no del tercero como en la actualidad.(ver gráfico).
El anteproyecto incluye además una mejora de las ayudas para el cuidado de hijos menores de tres años, que pasan de 300 euros en la actualidad a 1.200 a partir de enero de 2003. Estas reducciones serán aplicables con independencia de que la madre trabaje o no fuera de casa.
Ayuda a madres trabajadoras
La reforma incluye además otra ayuda acumulable a las anteriores para los casos en los que las madres de niños menores de tres años que trabajen fuera de casa, que consiste en una paga o deducción de la cuota del impuesto, a elección del contribuyente de 100 euros mensuales que pueden percibirse desde el nacimiento del hijo. Estas reducciones beneficiarán a un colectivo de 460.000 mujeres, según la estimación de Hacienda.
Personas mayores
El nuevo IRPF mejora también las reducciones para los mayores de 65 años, tanto si son declarantes como si están a cargo del declarante, si son el padre o la madre del contribuyente. En estos casos, la reducción pasa de 600 a 800 euros.
La reforma incluye una reducción de 1.000 euros inexistente hasta ahora para contribuyentes o ascendientes a cargo del contribuyente cuando éstos sean mayores de 75 años.
Discapacitados
Se mejoran las reducciones fiscales por discapacidad, tanto si el discapacitado es declarante como si es ascendiente o descendiente del declarante. Por grado de la discapacidad (entre 33% y 65%) estas reducciones pasan de 1.800 a 2.000 euros; por rentas del trabajo, de 1.700 a 2.800 euros; y por gastos de asistencia incluidos gastos médicos se crea una reducción de 2.000 euros, inexistente hasta ahora.
En los casos en los que la discapacidad supere el 65%, las ayudas pasan de 3.600 a 5.000 euros; por rentas del trabajo, de 2.800 a 6.200 euros, y por gastos de asistencia (inexistentes hasta ahora) se aprueba una reducción de 2.000 euros.
Rentas del trabajo
El nuevo tributo aumenta la reducción general por rendimientos del trabajo, en especial para los salarios más bajos. Así, quienes perciban rendimientos netos inferiores a 8.113 euros (algo más de 1,3 millones de pesetas) mejorarán un 17%; mientras que en la parte más alta de la tabla, los rendimientos que superen los 12.020 euros, la mejora será del 7%.
Alquiler de vivienda
La reforma que el Gobierno remitirá al Parlamento incluye una reducción del 25% de los rendimientos íntegros por alquiler de vivienda, un aumento del 2% al 3% del coeficiente de amortización, además de un incentivo fiscal adicional a los anteriores para los propietarios de viviendas desocupadas que se alquilen, a los que se les permitirá una reducción adicional del 25% de los rendimientos íntegros de este alquiler durante cinco años.
Ahorro
El anteproyecto prevé un aumento del 30% al 40% en la reducción de los rendimientos del ahorro a más de dos años.
Además, las plusvalías derivadas del ahorro a más de un año tributarán al 15%. El ahorrador, por otra parte, tendrá libertad para cambiar sus ahorros entre fondos de inversión sin coste fiscal.
La tributación de los dividendos se mantiene como está para evitar la doble imposición.
Neutralidad del ahorro
El nuevo tributo recoge una reducción para los instrumentos de ahorro regulados como seguros, que será del 40% para los suscritos a más de dos años y del 75% para los que superen los cinco años.
La reforma del impuesto recogerá además un aumento de las cantidades que se pueden aportar a planes de pensiones: el límite anual deducible pasa de 7.212 euros a 8.000 (un 11% más). Para los aportantes que tengan más de 52 años aumenta de 1.202 a 1.250 euros por cada año (un 4%). El límite para los aportantes hasta 65 años pasa de 22.838 a 24.250 euros, lo que supone un incremento del 6%.
El proyecto, además, iguala la fiscalidad de los seguros que tengan características similares con la de los planes de pensiones indivivuales.
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