El secretario de Estado de Hacienda, Estanislao Rodríguez-Ponga, mantiene firmemente que él no tuvo nada que ver con la autoría de un Manual de productos fiduciarios que fue localizado por el juez Baltasar Garzón en un registro a la sede de Privanza en Madrid llevado a cabo en mayo de 2000.
El citado manual es una especie de guía para eludir el pago de impuestos dirigido a empresas y clientes de alto standing. Según declaró en noviembre de 2001 el testigo protegido Nelson Rodríguez al juez de la Audiencia Nacional, Rodríguez-Ponga se habría jactado ante él de ser el inspirador del comprometedor texto.
Por su parte, la Fiscalía Anticorrupción, que entregará el próximo lunes un escrito a Garzón en el que identificará a las personas contra las que dirigirá su acción, parece tener la convicción de que el actual secretario de Estado de Hacienda intervino de alguna forma en la elaboración del Manual. También cree que participó en el asesoramiento fiscal, presuntamente irregular, de diversas operaciones llevadas a cabo por el BBV durante la época en la que trabajó para la entidad.
Rodríguez-Ponga fue el responsable de la asesoría fiscal para el área internacional del BBV entre 1992 y 1997. El jefe de la asesoría fiscal del BBV, que estaba compuesta por una decena de expertos, era y sigue siendo Juan Pedro Gil Vera.
Todos los indicios apuntan a que la Fiscalía Anticorrupción incluirá a Rodríguez-Ponga en un escrito que le será remitido al juez Garzón el próximo lunes, en el que también se incluirá, con toda seguridad la petición de imputación de los 16 consejeros y altos ejecutivos expedientados por el Banco de España, entre ellos, el ex presidente del BBV Emilio Ybarra.
La posible implicación de Rodríguez-Ponga en el caso BBV ha provocado un intenso debate político. El PSOE ha pedido con insistencia su dimisión o, en última instancia, su destitución, pero el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha defendido, hasta ahora, a su secretario de Estado. Ahora bien, ¿que hará el Gobierno si la Fiscalía Anticorrupción pide su imputación en el caso de las cuentas secretas del BBV? ¿Qué hará el secretario de Estado en esa tesitura?
Ayer, Rodríguez-Ponga, declaró con rotundidad a EL MUNDO: «Si resulto imputado, me defenderé; no pienso dimitir».
El banco lo exculpa
El número dos de Hacienda admite que intervino en la asesoría fiscal de la compra del banco mexicano Probursa, que se llevó a cabo entre 1994 y 1995 a través de la filial del BBV en Puerto Rico. El banco actuó así para eludir la legislación de dicho país, que limita la participación en la banca nacional hasta un 50% del capital a las entidades que no forman parte del Acuerdo de Libre Comercio para Norteamérica.
Fue durante la preparación de la operación de compra de Probursa cuando Rodríguez-Ponga contactó con Nelson Rodríguez, que en esos años era asesor legal de BBV en Puerto Rico.
Posteriormente, Nelson Rodríguez fue despedido de la entidad y su declaración a petición propia ante Garzón respondería a un supuesto ánimo de venganza para el cual Rodríguez-Ponga no encuentra explicación razonable. «Me hacía muchas consultas fiscales, pero nunca tuve ningún enfrentamiento con él», recuerda el alto funcionario.
El secretario de Estado insiste en señalar que si el Manual fue elaborado, como parece, en 1989, él nunca pudo ser su inspirador, ya que su incorporación a la entidad fue muy posterior. También afirma que su localización en las oficinas de Privanza se produjo tres años después de que él abandonara el banco y que, justo durante esos años, la legislación fiscal cambió radicalmente, por lo que sus hipotéticos consejos no habrían servido de mucho.
Por su parte, Garzón remitió hace un par de días un escrito al BBVA pidiendo información sobre las funciones que desempeñó Rodríguez-Ponga. Según fuentes solventes, parece que, por el momento, Garzón no sería partidario de incluirlo en una primera lista de imputados.
Fuentes del Ministerio de Hacienda señalaron ayer a EL MUNDO que la decisión de Cristóbal Montoro de apoyar a su número dos no sólo se basa en los testimonios autoexculpatorios del secretario de Estado, sino en información recabada en diversas instancias.
Las mismas fuentes aseguraron a este diario que al menos dos altos directivos de la entidad bancaria le habían comunicado al ministro su convicción sobre la inocencia de Rodríguez-Ponga en relación a la elaboración del «Manual de productos fiduciarios».Otras fuentes del BBVA consultadas por EL MUNDO confirmaron también esa impresión.
Sin embargo, la convicción sobre la inocencia de Rodríguez-Ponga no quiere decir que el Gobierno no vea con preocupación la posible petición de imputación por parte de la Fiscalía Anticorrupción.Fuentes cercanas a Moncloa se preguntaban ayer cómo se puede mantener a un secretario de Estado de Hacienda si resulta imputado por delito fiscal. Precisamente hoy, Rodríguez-Ponga tiene previsto presentar la campaña de la Renta 2002.
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