MADRID. La
Agencia Tributaria prestará especial atención a las transacciones con paraísos fiscales en su plan de lucha contra el fraude para este año, según informó ayer
el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
A la pregunta formulada en la Cámara Alta por el senador del PP, Pedro
Soto, sobre las líneas básicas del Plan General de Control Tributario 2002,
Montoro respondió que «el interés del Gobierno es luchar con eficacia contra
el fraude fiscal».
Esta lucha resulta especialmente importante porque se está promoviendo una
bajada de los impuestos, lo que implica sin lugar a dudas, precisó, «un
cumplimiento fiel de las obligaciones tributarias».
El control del fraude del año pasado aumentó los resultados un 31,2%, hasta
11.655 millones de euros (1,93 billones de pesetas), señaló Montoro tras
destacar que la modernización en las técnicas informáticas y las nuevas
medidas contra el fraude podrían mejorar aún más esas cifras este año.
Montoro recordó varias de las medidas incluidas en el Plan General de Control Tributario para 2002, que determina las actuaciones a desarrollar este año,
dentro de lo establecido en el Programa de Control Tributario 1999-2002.
Entre otras, se reforzará «el control específico de determinados sectores que potencialmente constituyan refugio o dinero opaco fiscalmente, como el
inmobiliario y la actividad de ciertos profesionales, con especial atención
a las transacciones con paraísos fiscales».
Se intensificará, añadió, la «investigación de afloramiento de rentas ocultas
que se plasman en compras de bienes que pueden denotar un poder injustificado
de poder de compra del contribuyente: viviendas de lujo, joyas, automóviles
de elevado precio».
Economía sumergida
Asimismo, se reforzarán «las actuaciones contra la economía sumergida, fomentando
la colaboración con otras instituciones públicas como la Inspección de Trabajo
y la Seguridad Social».
También se vigilará «el IVA en operaciones intracomunitarias y las tramas de sociedades sin actividad real con el único fin de defraudar».
Se investigarán además «nuevas modalidades de fraude fiscal, especialmente en operaciones financieras, y se estudiarán las relaciones económicas y fiscales
de las sociedades de la información».
También se potenciarán, según añadió el ministro de Hacienda, «las actuaciones
de colaboración con otros estados miembros de la Unión Europea, en concreto en adquisiciones intracomunitarias de vehículos».