El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, aprovechó la presentación de estos datos para anunciar el nuevo plan de control tributario, que estrechará el cerco sobre el dinero negro y para adelantar que la próxima reforma del IRPF introducirá “la mayor neutralidad posible” entre las diferentes formas de ahorro primando la inversión a largo plazo.
El fraude descubierto por la Agencia Tributaria aumentó un 31% en 2001, hasta alcanzar 11.656 millones de euros (1,94 billones de pesetas). De ellos, 9.766 millones de euros, un 14,85% más que en 2000, han correspondido a la deuda tributaria que se ha conseguido liquidar, a expedientes de delito fiscal y a otras actuaciones de control fiscal “ordinarias” llevadas a cabo por la Agencia.
El resto, 1.890 millones, corresponden a actuaciones especiales, es decir, las grandes operaciones de captura de droga o contrabando.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, aseguró que el “fuerte aumento del fraude descubierto por la Agencia Tributaria responde a la simplificación y reducción de los impuestos, lo que ha permitido dedicar más recursos a las actividades de inspección y control”.
Las actuaciones de la Inspección, de hecho, han registrado un aumento de un 5,76% respecto al año anterior; las de los equipos de Gestión, un 9,85% y las de Aduanas, un 31%.
La detección de fraude de este último cuerpo se ha disparado a causa, principalmente, de las operaciones de contrabando y blanqueo de capitales, que aumenta un 33% hasta situarse en 2.482 millones de euros.
La recuperación de deuda atrasada en la Agencia por impagos tributarios también mejoró, un 8,5%, y cerró el año con una reducción de 2.392 millones.
Plan contra el dinero negro
Montoro aseguró que “la buena marcha en la lucha contra el fraude tributario se incrementará e intensificará en 2002”. Este propósito, que quedó ayer plasmado en el nuevo plan de control tributario, recoge como una de las prioridades de control de los equipos de la Agencia el afloramiento de dinero negro, especialmente a la vista del crecimiento de la detección de fraude vinculado al blanqueo.
El director general de la Agencia Tributaria, Salvador Ruiz Gallud, indicó que “el plan elaborado para este año pretende avanzar en la detección de esas operaciones de dinero no declarado a la Hacienda Pública, mediante la informatización de las tareas de control y el cruce de nuevas variables económicas”.
De esta forma, Hacienda pretende estrechar el cerco sobre el sector inmobiliario-construcción, las actividades financieras de elevado riesgo tributario con sociedades de valores, el destino de capitales hacia entidades en paraísos fiscales, y el seguimiento de determinadas operaciones entre las sociedades, sus socios y los cuadros directivos.
El seguimiento de las actividades no declaradas de los profesionales, las compras de vehículos, inmuebles, joyas, antigüedades y su posible adquisición en subastas también serán controladas por Hacienda.
Montoro adelantó también uno de los propósitos del Gobierno de cara a la nueva rebaja del IRPF. El ministro aseguró que pretende “introducir la mayor neutralidad posible entre las diferentes fórmulas de ahorro, de manera que el ahorrador pueda elegir sin que el componente fiscal sea el determinante”.
Montoro subrayó que esa postura se hará compatible con el “estímulo el ahorro de acuerdo con sus plazos de antigüedad, promoviendo las colocaciones de ahorro en fórmulas de largo plazo para reforzar el ahorro-previsión frente a otro tipo de ahorros”.
|