Entre los principales cambios figuran ayudas fiscales al empleo, de forma que cuando un parado deje de percibir prestaciones por desempleo por reincorporarse al mercado de trabajo, será compensado en el IRPF en el tiempo que le corresponda recibir prestaciones por desempleo, ya que "con cierta frecuencia el parado no encuentra estímulo hasta que no está acabando el subsidio, porque la oferta de trabajo no le ofrece suficiente renta para aceptarla", dijo el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
"El sistema consiste en aplicar un impuesto negativo sobre la renta para el parado que acepte un empleo, darle un sueldo por parte del Estado que completa la renta, durante un periodo determinado, por estar trabajando", aclaró el ministro.
Apoyo a la familia
Otro de los aspectos en los que Hacienda quiere introducir importantes mejoras es en el de la familia. Así, pretende compensar a la mujer que tiene hijos de hasta tres años, con un "apoyo fiscal" que beneficiará a alrededor de un millón de mujeres consistente en el incremento de deducciones de los gastos por crianza y atención de hijos menores de tres años.
Además, habrá nuevas ayudas para compensar a las madres durante varios años después del nacimiento de hijos; beneficios por nacimiento de un tercer hijo; y mecanismos para apoyar la reincorporación de las mujeres al mercado laboral.
Se articularán ayudas fiscales a familias que con ascendientes o discapacitados a su cargo, necesiten la asistencia de personal contratado para su cuidado, y el gasto sanitario de personas discapacitadas y dependientes.
Según Montoro, "se trata de que los gastos dedicados a la atención de personas mayores en el hogar tengan traducción en el IRPF, con la mejora de la desgravación".
|