 |
Opinión EDITORIAL Las cuentas del IRPF
La campaña de Renta 2000, cuya liquidación se efectuó en 2001, muestra la fortaleza de un tributo básico en el sistema impositivo español a pesar de la rebaja tributaria aplicada desde 1999 y de la relevancia creciente que están experimentando los impuestos indirectos en el mapa fiscal. El pasado año el número de declarantes del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) aumentó un 5,6%, hasta 13,3 millones, y generó para el fisco ingresos líquidos por 32.094 millones de euros (5,33 billones de pesetas), con un aumento del 6,7%, en línea con lo previsto por las autoridades económicas.
Es indudable que esta evolución va ligada al crecimiento sostenido de la economía -en torno al 3,5% en los últimos tres años-, que ha permitido mantener la recaudación a pesar de la reducción de la tarifa del impuesto. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, estimó ayer, al presentar la pasada campaña de la renta, que los contribuyentes han "ahorrado" 10.200 millones de euros (1,7 billones de pesetas) en los dos primeros años de aplicación de la reforma del IRPF de 1999. Una cuantía que, a juicio del máximo responsable de Hacienda, aumentará hasta 21.000 millones de euros (3,5 billones de pesetas) y supondrá un ahorro medio para cada familia española de 420,7 euros (unas 70.000 pesetas) hasta el ejercicio 2003, es decir, en los cuatro años en que está prevista la vigencia de la actual reforma.
Sin embargo, los cálculos que hace Montoro no tienen en cuenta la no deflactación de la tarifa (deducción del índice de precios al consumo, IPC) del impuesto, decidida por el departamento que dirige y que se está comiendo la renta disponible de los contribuyentes a razón de más de 100.000 millones de pesetas anuales, según la estimación de algunos expertos. Cristóbal Montoro, no obstante, resta importancia a este hecho, a la vez que apuesta por la nueva rebaja del impuesto, a partir de 2003, que en su opinión volverá a reducir la tributación de todas las rentas, especialmente las más bajas y las de los contribuyentes con cargas familiares. Una rebaja que, animada además por los datos "tan positivos" presentados ayer, en palabras del responsable de Hacienda, será enviada por el Gobierno al Parlamento antes de este verano y entrará en vigor el 1 de enero de 2003. Lo cierto es que los contribuyentes notarán su efecto en los bolsillos justo antes de las próximas elecciones generales, en un calendario que difícilmente puede ocultar un claro, aunque sea legítimo, ejercicio de oportunismo político. Aunque Montoro tampoco quiso desvelar ayer en cuántos tramos se reducirá el nuevo IRPF que prepara, porque se trata de una cuestión "abierta" -la propuesta del PSOE de un solo tramo o dos a lo sumo sigue en el ambiente-, sí mantuvo que la referencia para la bajada de la tarifa será la que marcó el PP en su programa electoral. Es decir, bajar el tipo máximo del 48% al 46% y el mínimo del 18% al 15%. Aun así, no hay que descartar sorpresas, tanto en los tramos como en la tarifa.
Pero mientras eso ocurre, Hacienda todavía intenta limar aspectos de la última reforma que no han conseguido el éxito previsto. Es el caso del ajuste o, para ser exactos, del desajuste de las retenciones, porque el número de devoluciones sigue creciendo a pesar de los cambios. La Agencia Tributaria insiste en que ha aumentado un 18% el número de contribuyentes con una retención ajustada -lo que Hacienda considera logrado cuando la diferencia entre retención y liquidación no supera las 25.000 pesetas-, pero la verdad es que el importe de las devoluciones alcanzó en la última campaña los 7.212 millones de euros (1,2 billones de pesetas), un 9% más que la anterior. Y no vale justificar esta cifra sólo por el aumento del 4% en el número de contribuyentes que solicitaron la oportuna devolución en 2001.
Otro aspecto que quiere y debe potenciar Hacienda es la aplicación de las nuevas tecnologías al servicio del ciudadano. El pasado ejercicio se presentaron por Internet 497.000 declaraciones de renta. Hacienda destaca el aumento del 332% sobre el ejercicio anterior, pero no llegan al 4% del total. Aunque Hacienda esté contenta, aquí también resta mucho camino por andar.
Publicado en página 12
|
 |
|