2002 será un ejercicio fiscal neutral en España, a juzgar por la compensación de las subidas fiscales con otros descensos producidos en las figuras tributarias. Serán los consumidores quienes afrontarán la mayor parte de los avances, especialmente de los impuestos ligados al gasto diario. El impuesto estrella es el creado para financiar la sanidad y que supone un incremento de al menos cuatro pesetas por litro de carburante. Las bonificaciones afectarán, por contra, al aparato productivo, con rebajas en sociedades para la mayoría de las empresas. Éstas inician el año con un aumento en sus aportaciones por módulos, así como con subidas de costes energéticos y con moderación en los salariales y los financieros.
Una de cal y otra de arena. Ésta es la política fiscal que ha practicado el Gobierno en el ejercicio que acaba de finalizar y que ha dejado como secuelas un conjunto de medidas tributarias, que han entrado en vigor el 1 de enero, y que supondrán claras ventajas o perjuicios a las empresas, según el sector que se analice.
La mayor parte de las subidas de impuestos recaerán sobre el consumidor, en forma de tributos indirectos, que pagará, vía consumo, con independencia de su renta personal. Es la mejor manera de que Hacienda obtenga unos recursos extra, para intentar asegurarse el equilibrio presupuestario este año con el menor coste electoral posible.
Con todo, algunas de las subidas de impuestos sí harán mella en la cuenta de resultado de las empresas. La creación de un nuevo tributo que grava la venta minorista de los hidrocarburos (gasolinas y gasóleo), para financiar la sanidad, repercutirá sobre todo en las empresas de transporte de mercancías, de pasajeros y en los agricultores. Asociaciones profesionales de estos sectores ya han anunciado movilizaciones que, sin embargo, han paralizado para dar una oportunidad al diálogo con representantes de los Ministerios de Hacienda y de Fomento a partir de esta semana.
La subida del impuesto que grava los alcoholes, en un 8% de medida, y de la cerveza, un 5,75%, tampoco ha satisfecho a las alcoholeras, que, no obstante, han recibido la medida como un mal menor, ya que Hacienda ya les ha anunciado que seguirá subiendo los tipos de gravamen para adaptarlos a la media comunitaria. Tampoco será un buen año para los autónomos, que verán incrementados un 4,8% los módulos en el IRPF y el IVA.
Frente a estas medidas, Hacienda ha procurado incentivar también a las empresas, sobre todo a las de menor tamaño.
Con la mirada en las pymes
Entre las medidas incluidas en los Presupuestos Generales del Estado para este año y su Ley de Acompañamiento destaca la que permite ampliar de tres millones de euros (500 millones de pesetas) a cinco millones de euros (831 millones de pesetas) el techo máximo de facturación para que una empresa pueda considerarse como pyme a efectos fiscales. Ello conlleva la posibilidad de tributar al 30% en el impuesto de sociedades para los primeros 15 millones de pesetas de beneficios, en vez del 35%, que es el tipo general.
El régimen fiscal de pymes tiene otras ventajas como la libertad de amortización para inversiones de escaso valor (menos de 100.000 pesetas), la amortización acelerada del inmovilizado material nuevo y del inmaterial, y la dotación genérica para insolvencia de deudores de sólo el 1% de los saldos.
Otra medida importante es la reducción, del 35% al 18%, de las plusvalías reinvertidas, algo que ahorrará miles de millones de euros a las grandes empresas -financieras y de los sectores energético y de telecomunicaciones- que se encuentran inmersas en planes de desinversión.
En el caso de reinversiones de plusvalías generadas por ventas obligadas por las autoridades de defensa de la competencia, para evitar concentraciones empresariales en algunos sectores se considerará que no ha existido alteración patrimonial y la renta positiva obtenida no se integrará en la base imponible, difiriéndose, con ello, el impuesto.
También se amplía el plazo para poder amortizar un fondo de comercio y se establece una deducción del 10% por inversiones en activos, dedicados a I+D e innovación tecnológica. Asimismo, se amplía de 10 a 15 años el plazo de compensación de bases imponibles negativas, y de 5 a 10 años, el plazo para aplicar las deducciones previstas en la normativa del impuesto de sociedades.
Todo ello es parte de la reforma del impuesto de sociedades que tenía previsto aprobar el Gobierno este año, pero que adelantó a 2001.
Para este año queda pendiente la exención del impuesto de actividades económicas (IAE) para la mayor parte de las pymes, prometida por el Gobierno hace dos ejercicios, pero que no ha llevado a cabo para acompasarla con la reforma de la financiación local.
Durante este ejercicio se aprobará también una nueva ley general tributaria y una nueva reforma del IRPF, que favorecerá especialmente a las pymes y contribuyentes con personas a cargo.
Los planes de pensiones, nuevas estrellas del ahorro a largo plazo
Entre los nuevos incentivos a planes de pensiones destaca el establecimiento de una nueva deducción en la cuota del impuesto sobre sociedades, del 10% de las aportaciones realizadas por las empresas a planes de pensiones colectivos. El incentivo para las empresas será doble. Por una lado, la aportación es gasto deducible en la base imponible. Por otro, esa misma aportación dará derecho a una deducción en la cuota del impuesto.
Por otra parte, se suprimen los límites porcentuales en las aportaciones a planes de pensiones individuales, es decir, el 25% de la suma de los rendimientos del trabajo y actividades económicas, y el 40% de los mismos rendimientos para mayores de 52 años. Sin embargo, se mantienen los límites cuantitativos actuales de aportación máxima con carácter general, situados en 7.212 euros (1,2 millones de pesetas anuales). No obstante se eleva de 100.000 a 200.000 pesetas por año, la aportación máxima que, de forma gradual, pueden realizar los mayores de 52 años, y hasta 22.838 euros (3,8 millones de pesetas) en el caso de partícipes con 65 o más años de edad.
Se permite que los contribuyentes puedan realizar aportaciones a planes de pensiones, con independencia del origen de su renta (trabajo o capital). Asimismo, un mismo partícipe podrá percibir aportaciones a un plan colectivo, con un límite de 7.212 euros, y simultáneamente, realizar aportaciones a un plan individual, en la misma cuantía. En cuanto a los planes de pensiones colectivos, también se suprimen los límites porcentuales para las aportaciones a favor de los empleados y se mantiene el límite absoluto de 7.212 euros. La totalidad de la aportación empresarial se incluirá en la base imponible del IRPF del empleado, y simultáneamente, se restará de la misma para calcular la base liquidable.
La legislación permite a los empresarios realizar aportaciones a planes colectivos en su empresa.
El transporte público sube un 10% por el redondeo de la nueva divisa
La gran mayoría de los servicios públicos han experimentado subidas superiores a la previsión de inflación como consecuencia de los ajustes de las cuantías por los redondeos de la nueva divisa. Pese al compromiso de las Administraciones públicas de mantener la neutralidad en los cambios de precios el primero de enero, y de las peticiones a los agentes privados para que lo fueran también, los servicios de transporte público, todos ellos controlados por Administraciones municipales y autonómicas, han subido una media del 10,9% en las grandes ciudades.
En algunos casos, como en Tarragona, había llegado la subida al 30%. Por lo que se refiere a las tarifas de Trasmediterránea, subieron ayer un 3%.
Las tarifas telefónicas han experimentado un incremento importante, con una subida de 200 pesetas (1,20 euros) en la cuota de abono mensual.
Por lo que se refiere a la tasa radioeléctrica que abonan las empresas por la utilización del espacio radioeléctrico, para este ejercicio será de 240 millones de euros (39.932 millones de pesetas). tras sucesivas rebajas manejadas por el Gobierno.
Baja el gas natural
Únicamente bajó ayer el precio del gas natural para uso industrial. El descenso ha sido de un 2,94%, según una resolución de la dirección general de Política Energética y Minas, y que ya ha sido publicado en el Boletín Oficial del Estado.
El descenso producido en los precios máximos de diciembre ha sido debido a la disminución de la cotización del fuel, que pasó de 113,89 dólares por tonelada a 110,571 dólares, con un descenso del 2,92%; en dicho periodo la cotización del dólar respecto a la peseta registró también un ligero descenso del 0,85% al pasar de 186,72 a 185,14 pesetas por dólar. El sistema de cálculo de las tarifas de gas natural para uso industrial se basa en el coste de las energías alternativas, en concreto de las cotizaciones internacionales del fuel.
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