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El Gobierno del PP ha tenido la rebaja de impuestos como bandera. Sin embargo, en las últimas semanas se han encadenado las noticias de subidas de tributos. ¿Estamos asistiendo a un cambio en la política fiscal?
- La política fiscal sigue siendo la de reducción de impuestos y esa política no se ha cambiado en estas Leyes de Presupuestos y de Acompañamiento, sino todo lo contrario. Siguen estando ahí las medidas de rebaja del IRPF, como son el nuevo tratamiento de las subvenciones de la vivienda de protección oficial, la posibilidad de compensar el pago o la devolución del impuesto entre cónyuges y, sobre todo, las deducciones para aportaciones a planes de pensiones. Además, en el Impuesto sobre Sociedades hay numerosas medidas, como el apoyo a las pymes, al facilitar que muchas más pequeñas empresas puedan acogerse a los beneficios previstos en la ley para las pequeñas y medianas empresas, como es un tipo reducido del 30% para los primeros 15 millones de beneficios. Además, se crean nuevas deducciones en Sociedades, como es una deducción medioambiental, o la reducción de la tributación de las plusvalías del 35 al 18% en caso de reinversión. Se han incluido medidas para favorecer las fusiones de sociedades; se ha creado una deducción del 10% para las aportaciones a planes de empleo; hay medidas para favorecer el I+D y la capacidad financiera de las empresas. En fin, hay una serie de ventajas fiscales muy importantes tanto en la Ley de Presupuestos como de Acompañamiento.
- Sí, pero parece que se ha aprovechado el último trámite parlamentario, el Senado, para introducir las subidas.
- Lo que ha ocurrido es que además de estas medidas estructurales, hay unas medidas puntuales que vienen impuestas por factores ajenos y que ha sido necesario adoptar. La primera es el acuerdo de financiación autonómica, aprobado por unanimidad el pasado 27 de julio. Y en ese acuerdo todas las Comunidades Autónomas propusieron tener capacidad normativa en el impuesto sobre hidrocarburos. Como eso no era posible con la estructura actual, las Comunidades diseñaron un impuesto nuevo de modo que la recaudación se cediera a las Autonomías y, además, tuvieran una cierta capacidad normativa. Por tanto, es un impuesto que surge en el ámbito de la financiación autonómica y además ligado a la financiación de la sanidad.
COSTE POLÍTICO
- Frente a estos argumentos, la idea que ha llegado al ciudadano es que ha sido el Ejecutivo el artífice del tributo con la oposición de las Autonomías gobernadas por el PSOE. ¿Por qué ha sido el Gobierno el que ha dado la cara, con el consecuente coste político?
- El Gobierno ha dado la cara porque la iniciativa parlamentaria le corresponde al partido que tiene la mayoría. De todos modos, algunas Comunidades Autónomas ya empiezan a decir que van a aplicar el impuesto y, evidentemente, si quieren financiar la sanidad, tendrán que hacerse cargo del tributo, que por otra parte fue una propuesta suya.
- ¿Por qué, entonces, rechazan ahora el impuesto?
- Porque es muy fácil tener la transferencia del Estado sin tener la responsabilidad de recaudar o pedir el impuesto al ciudadano. Es más cómodo pedir al Estado que te dé el dinero que pedírselo al ciudadano.
- ¿Va a costar más la sanidad a los ciudadanos por el hecho de que la gestionen las Comunidades Autónomas en lugar del Estado?
- La sanidad no es más cara porque la gestionen las Comunidades Autónomas, sino porque la demanda sanitaria se va incrementando cada año tanto por el envejecimiento de la población como por el hecho de que cada vez se demandan mejores servicios. Lo que se pretende es garantizar que las Autonomías tengan los suficientes recursos para sostener los servicios que están asumiendo, y al mismo tiempo manteniendo la estabilidad presupuestaria.
- Pero no sólo se han subido los impuestos sobre las gasolinas...
- Hay otras subidas, como la del tabaco, que son una exigencia de la armonización fiscal para llegar al mínimo impuesto por la UE, porque estábamos por debajo del mínimo. También hemos revisado muchas tasas, pero no todas suben. Lo que ocurre es que las tasas relacionadas con la seguridad se adaptan a las nuevas circunstancias surgidas tras el 11 de septiembre y a las nuevas inversiones que hay que realizar.
«NO BUSCAMOS MÁS INGRESOS»
- Lo cierto es que en 2002 se pagará más por el IVA del butano, el peaje de las autopistas, los viajes en tren y avión; el alcohol, el tabaco y las gasolinas,... Con estas medidas ¿no está buscando el Gobierno compensar unos ingresos que se verán mermados por el menor crecimiento?
- No, ése no es el objetivo. La economía tiene sus propios estabilizadores automáticos.
- Si no es por una necesidad de mayores ingresos, ¿por qué se han subido los módulos a los autónomos y pequeños empresarios?
- En el IRPF hay dos métodos de determinación de la base imponible: estimación directa y estimación objetiva, o lo que se conoce como estimación por módulos. En la estimación directa los beneficios se calculan por la diferencia entre ingresos y gastos y, por tanto, si la economía crece, como lo va a hacer el año que viene, los beneficios se adaptan a ese crecimiento y, por tanto, la fiscalidad se adapta a estos nuevos beneficios. En los módulos, la base imponible queda fijada según unos parámetros que establece el Ministerio de Hacienda. Si para las personas en estimación directa los beneficios aumentan de la misma manera que lo hace el crecimiento económico, los módulos también deberían aumentar de la misma manera. Pero eso no significa subir los impuestos sino subir el módulo, y el impuesto será el resultado de aplicar a la base imponible, la tarifa. No supone, por tanto, una subida del 4,8%. Además, hay excepciones. En el caso de los agricultores, no se actualizan los módulos y para las actividades ganaderas afectadas por las crisis sectoriales, no sólo no se actualizan, sino que incluso se reducen. Para el transporte, también se rebajan los módulos teniendo en cuenta el impacto del impuesto sobre hidrocarburos. Creemos que se trata de una revisión razonable, teniendo en cuenta que no se ha hecho ninguna desde 1996 y que el incremento del IPC desde entonces es de un 18% y se han actualizado los módulos un 4,8%. Hay que tener en cuenta también que los módulos son voluntarios, no obligatorios, y por tanto, el que no esté de acuerdo o crea que está pagando más de lo que le corresponde puede acogerse a la estimación directa.
- En lo que queda de trámite parlamentario de los Presupuestos ¿nos vamos a volver a sorprender con nuevas subidas de impuestos?
- No. No prevemos nuevas modificaciones tributarias. Lo importante que hay que destacar es que no ha cambiado la política fiscal del Gobierno y se van a bajar los impuestos en 2003 y en 2004.
CONCIERTO ECONÓMICO VASCO
- ¿Cómo está la negociación del Concierto Económico Vasco?
- La pasada semana el Consejo de Ministros aprobó remitir a las Cortes una Ley de Prórroga de un año sobre el concierto actual. Estuvimos negociando hasta el último momento un nuevo concierto sobre la base del anterior, con una serie de mejoras. Sin embargo, finalmente, los representantes del País Vasco no quisieron el acuerdo porque desean representación en la UE, cosa que excede del ámbito de este Ministerio de Hacienda porque es una cuestión constitucional y porque esa exigencia depende de acuerdos internacionales y, por tanto, de forma unilateral no pueden ser alterados.
- Se han roto, por tanto las conversaciones.
- La remisión al Congreso de este texto legal no significa que necesariamente vaya a entrar en vigor la prórroga. Nosotros ya hemos enviado al Gobierno y a las Diputaciones vascas nuestra propuesta para el nuevo Concierto y para continuar negociando. Nos han contestado que necesitan tiempo para ponerse de acuerdo entre ellos y que ya nos contestarían y estamos esperando a que concreten cuándo podemos reiniciar las negociaciones del concierto.
- Si finalmente hay acuerdo ¿podría entrar en vigor el nuevo concierto el próximo 1 de enero?
- Podría ocurrir. En la tramitación parlamentaria del proyecto de prórroga se podría incluir el texto del nuevo concierto y cambiar el nombre de la ley.
- ¿Cree que hay posibilidades de acuerdo?
- Por nuestra parte estamos totalmente abiertos al acuerdo. Creemos que esta fórmula ha funcionado bien y que es perfectamente posible tener el nuevo concierto. La parte del Gobierno vasco debe reflexionar sobre algunas cuestiones que se pusieron encima de la mesa y que exceden del contenido del propio concierto.
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