El secretario de Estado de Hacienda, Estanislao Rodríguez-Ponga, contempla ya nuevos incentivos para los planes de pensiones y las familias que se incluirán en la próxima rebaja del impuesto de la renta.
El enrarecido ambiente en el que el nuevo secretario de Estado de Hacienda, Estanislao Rodríguez-Ponga, ha tenido que acceder a su cargo no ha supuesto una merma de su actividad.
Todo lo contrario. Tras la llegada de Rodríguez-Ponga, el ministerio ha lanzado una reforma del Impuesto sobre Sociedades mucho más ambiciosa de lo que ningún experto podía esperar y en unos plazos descartados meses antes incluso por miembros del Gobierno.
La agenda para 2002 de Rodríguez-Ponga está repleta y se orienta ya hacia nuevas rebajas fiscales, de renta y del ahorro a largo plazo y profundas reformas para sectores como las fundaciones o las corporaciones locales.
El principal objetivo para el próximo ejercicio será la reforma del IRPF. El secretario de Estado de Hacienda asegura que la nueva ley "va a cumplir con la promesa de rebajar el tipo máximo desde el 48% hasta el 46% y el mínimo desde el 18% hasta el 15%".
Rodríguez-Ponga destaca que "la reforma del IRPF es una necesidad y una petición unánime de la sociedad a la que ya se ha sumado hasta el principal partido de la oposición".
Es más, el Gobierno afronta la rebaja de este tributo de forma ambiciosa: el nuevo impuesto incluirá también "rebajas para la familia, el trabajo, los discapacitados y el ahorro a largo plazo".
Previsión social El secretario de Estado señala que, en esta línea, "pese a que ya se ha avanzado mucho con la reforma de Sociedades, se volverá a favorecer los planes de pensiones".
Rodríguez Ponga aclara que con la rebaja adoptada la semana pasada "hemos tocado la fiscalidad de las aportaciones a los planes, no de las percepciones por los contribuyentes. Ahora se ha decidido que no se debía tocar esta parte, pero puede que se aborde en la reforma del IRPF. En ese momento estudiaremos si se deben ampliar los incentivos fiscales actuales en el cobro de las prestaciones de un plan en un sólo pago a la modalidad de cobro periódico en forma de renta. Hay muchas opiniones sobre este punto, una a favor y otras en contra, por lo que debemos estudiarlo".
Los incentivos actuales sólo benefician al cobro del plan en un pago, permitiendo reducir la base imponible un 40%.
El debate sobre el número de tramos, sin embargo, no ha despertado interés en el secretario de Estado, que señala que "lo que le interesa al ciudadano es lo que acaba pagando y, además, que la declaración sea sencilla".
Por ello, Rodríguez Ponga prefiere centrar los estudios de su departamento en conseguir que para el mayor número de contribuyentes Hacienda "pueda realizar un borrador de la declaración que envíe directamente a los ciudadanos".
"Queremos, además, ver cómo se pueden incluir los datos de aportaciones a planes de pensiones y a vivienda [ahora excluidos de la declaración acelerada del IRPF que realiza de oficio la Agencia Tributaria], para lo que se estudiarán fórmulas como la petición previa de datos", afirma.
La rebaja del IRPF servirá además, para estudiar en ella parte de las reformas que han quedado pendientes en los cambios aprobados para Sociedades.
"En ese momento se abordará el análisis de la transparencia fiscal, de la doble tributación de los dividendos y de la atribución de rentas, punto en el que se revisará la fiscalidad de los entes sin personalidad jurídica, como las sociedades civiles, [que agrupan a un buen número de profesionales], para integrarla con el impuesto de la renta".
Plan contra la crisis La rebaja de Sociedades es la gran apuesta de Hacienda para conseguir mantener el ritmo de crecimiento de España en 2002 y permitir el resto de las rebajas fiscales.
El secretario de Estado aclara, de hecho, que "la reforma de Sociedades va a permitir cumplir los objetivos de incremento del 2,9% del PIB y de estabilidad presupuestaria en 2002".
Rodríguez-Ponga descarta, además, que la rebaja fiscal para las empresas pueda tener impacto recaudatorio y asegura que "el cálculo del coste debe realizarse teniendo en cuenta la dinamización de la economía que provoca".
El secretario de Estado añade que "la misma afirmación sobre el coste fiscal se suscitó con la rebaja del IRPF. Se aseguró que bajaría la recaudación unos 700.000 millones de pesetas y sin embargo luego se vio que creció un 2,3%".
Rodríguez-Ponga destaca que "se ha favorecido a las empresas que reinvierten, porque creemos que deben tener un tratamiento distinto" debido a su efecto benéfico para la economía.
Respecto a otros sectores, más inflacionistas, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, adelantó que el trato puede ser distinto y señaló hace meses la posibilidad de actuar sobre los módulos para evitar este comportamiento.
El secretario de Estado aclara que "no se trata de actuar contra sectores inflacionistas. Lo único que ocurre es que los módulos se modifican para adaptarlos a la nueva situación del sector", una situación de mayores ingresos de determinados sectores económicos. |