Pese a los anuncios de nuevas rebajas de impuestos, Hacienda no
contempla la actualización de la tarifa y de los mínimos familiares
y personales del IRPF para el año próximo. Éste será el cuarto
ejercicio en que las cuantías quedan congeladas, lo que supone una
vía 'indolora' de pagar más, ya que no se tiene en cuenta el efecto
de la inflación. Así lo apuntó el secretario de Estado de Hacienda,
Enrique Giménez Reyna, que ayer clausuró un curso de la Universidad
Internacional Menéndez Pelayo organizado por el Instituto de
Estudios Fiscales. Respecto de la financiación autonómica, Giménez
Reyna, dijo que no contempla aumentar el 30% actual de cesión del
IRPF a las comunidades.
Desde que entró en vigor el actual IRPF (año 1999, declaración a
mediados de 2000), las cuantías de los mínimos familiares y
personales (lo que se descuenta de la base del impuesto en concepto
de cantidad necesaria para vivir y que no tributa) se han mantenido
intactas en las 550.000 pesetas para los contribuyentes individuales
y en torno al millón para las familias en función del número de
hijos. Desde el año 1999 el efecto de la inflación ha deteriorado el
valor real de ese dinero, pese a lo cual Hacienda ha mantenido
intacta la deducción. Igual ha ocurrido con la tarifa del impuesto
ya que las cuantías a las que se aplican los tipos impositivos
tampoco se han modificado, pese a su pérdida de valor real.
El PSOE ha denunciado que ésta supone una forma de aumentar el
impuesto sin que el contribuyente lo note (cada año se aplica la
misma tarifa y el mismo mínimo familiar), de manera que la rebaja
que se produjo respecto de la situación anterior a la reforma puede
quedar diluida en el tiempo desde el punto de vista de su valor
real, a un ritmo de unos 150.000 millones de pesetas por año.
Ayer el secretario de Estado de Hacienda, Enrique Giménez Reyna,
señaló que la actualización de la tarifa y de las deducciones habría
que incluirla en la ley de Presupuestos del año próximo, pero
explicó que la intención del ministerio 'es no hacer políticas que
favorezcan situaciones que se quieren combatir', es decir, la
inflación.
Giménez Reyna abordó también el nuevo modelo de financiación
autonómica que el Gobierno quiere tener diseñado antes de las
vacaciones para su aplicación el que viene. En contra de su primera
intención, que consistía en aumentar al 40% el porcentaje de cesión
del impuesto sobre la renta a las comunidades, el secretario de
Estado de Hacienda dijo ayer que 'no soy partidario' de elevarlo más
allá del 30% actual.