El magistrado del Tribunal Constitucional Rafael de Mendizábal
defendió ayer la fórmula del arbitraje entre Hacienda y los
contribuyentes para resolver los conflictos sin necesidad de llegar
a los tribunales. Mendizábal calificó el actual sistema judicial de
'caótico', sobre todo, en las grandes ciudades y dijo que los
tribunales contencioso-administrativos 'están al borde del colapso'
desde hace tiempo.
La fórmula del arbitraje voluntario para los litigios con
Hacienda ayudaría a resolver el problema, por lo que Mendizábal
apostó por su inclusión en la nueva Ley General Tributaria que el
Gobierno tiene previsto aprobar en las próximas semanas.
Desde Hacienda ésta es una idea que se baraja ya hace tiempo,
aunque se ha querido esperar a la nueva ley que regulará las
relaciones con los contribuyentes para darle contenido. Mendizábal
ha sido uno de los expertos consultados por la administración
tributaria con este fin y ayer expuso sus argumentos durante su
participación en un curso organizado por el Instituto de Estudios
Fiscales en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de
Santander.
El arbitraje, explicó, ha de ser voluntario porque el
contribuyente siempre tiene la posibilidad de acudir a un juez. Sin
embargo, si acepta el sistema de arbitraje, únicamente podrá
dirigirse al juez si se han quebrantado sus garantías jurídicas.
Para el contribuyente, la ventaja es que sus litigios con Hacienda
se resolverán más rápidamente, mientras que para la administración
tributaria el sistema le permitirá cobrar antes las deudas y para el
sistema judicial supondría una descarga de los asuntos menos
complejos.
Antes de pronunciar esta conferencia, Mendizábal se refirió a los
recientes conflictos en los aeropuertos y abogó por una reforma de
la ley de huelga 'teniendo en cuenta la jurisprudencia del Tribunal
Constitucional y lo que nos ha enseñado la práctica'. En su opinión
'habría que afinar más en el tema de los servicios mínimos, donde
hay que lograr precisiones mayores'.