Muchas compañías siguen considerando como gastos de empresa, deducibles fiscalmente, retribuciones en especie como el coche exclusivo de los directivos a cargo de la compañías o las vacaciones justificadas como viajes de negocio. La utilización de los salarios en especie para los consejeros y directivos se ha disparado en los últimos tiempos a raíz del endurecimiento fiscal de las opciones sobre acciones en 1999 y de la mala evolución de la bolsa en el último año, que ha hecho que algunos altos directivos hayan encajado pérdidas en vez de beneficios.
Hacienda, que pretende reformar tanto su organización como sus métodos para combatir el fraude, quiere tratarlo como un proceso integral y no aislado. Otros focos de atención prioritaria son el sector inmobiliario, el comercio electrónico, el sistema de módulos y las reestructuraciones empresariales. El fraude descubierto en 2000 fue de 1,1 billones de pesetas y este año se espera aflorar 1,4 billones, una cifra equivalente al 1,4 por ciento del PIB español. |