El debate abierto hace un mes por el PSOE sobre la
conveniencia de establecer un tipo único en el IRPF (actualmente
está vigente una tarifa con seis tramos) sigue ganando adeptos. El
BBVA ha realizado un análisis teórico en su último informe sobre
coyuntura económica en el que trata la implantación de un impuesto
sobre la renta con tipo único.
La entidad financiera entiende que para que el modelo pudiera ser
aceptado por la mayoría de la sociedad debería cumplir con cinco
condiciones: una tarifa más simple, el mantenimiento de la
recaudación para no mermar las arcas de Hacienda, no gravar a
contribuyentes actualmente exentos, fijación de un tipo marginal del
IRPF inferior al tipo medio efectivo del impuesto de sociedades y,
por último, mantenimiento de la progresividad en niveles similares a
los actuales.
Según el banco, un tipo marginal único del 27% con un mínimo
exento deducible de la base de 1,5 millones de pesetas cumpliría con
todas estas condiciones.
Para la simulación, el banco ha utilizado datos de 1995, "ya que
la Agencia Tributaria no ha ofrecido cifras desagregadas por tramos
de renta de cada uno de los conceptos en que se desglosa el IRPF".
De esta forma, partiendo de la estructura de la base imponible
del impuesto por tramos de renta de 1995, y eliminando todas las
deducciones tanto en la cuota como en la base, con la excepción de
un mínimo exento, el BBVA llega a la conclusión de que las cinco
condiciones anteriores no serían alteradas con un tipo del 27%. Es
más, admite que existe una multiplicidad de combinaciones con los
mismos resultados. Como ejemplo, cita un tipo único del 22,5% y un
mínimo exento de 1,1 millones de 1995 (equivalente a 1,25 millones
de 2000). Este caso tiene el inconveniente de que la progresividad
del impuesto, medida a través del índice de Gini (calculado a partir
de la curva de Lorenz), se reduciría de 0,67 puntos (escenario
vigente) a 0,53 puntos.
Tipo del 31%
Otro ejemplo en que se cumplirían también las cinco condiciones
es con un tipo único de gravamen del 31% y un mínimo exento de 1,5
millones de 1995 (1,75 millones de 2000). En este caso, la
progresividad (incremento del tipo medio efectivo a medida que se
eleva la renta) aumentaría, incluso, ligeramente, de 0,67 a 0,68,
con lo que se elevaría la proporción de cuota que pagan los tramos
de rentas más altas. La intención del secretario de economía del
PSOE, Jordi Sevilla, de incorporar en el programa electoral del
partido una reforma del IRPF con tipo único no cuenta con el apoyo
unánime de la formación. El ex secretario de Estado de Hacienda José
Borrell y el sector guerrista del partido han rechazado la propuesta
porque consideran que reduce el grado de progresividad del impuesto.