CINCO DÍAS
         Martes 22 de mayo de 2001




















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Opinión

EDITORIAL
Un nuevo IRPF de tipo único

Redacción. Madrid.

El PSOE prepara un nuevo IRPF que quiere convertir en eje de lo que será su programa electoral. Lejos del modelo de un tipo máximo del 56% como fruto de aquella reforma de 1987 apadrinada por Josep Borrell, y también de las críticas a la rebaja implantada por el PP en 1998, los socialistas se plantean ahora un giro radical en su enfoque fiscal. Con ello aspiran a renovar una oferta atractiva para las clases medias, el granero de votos indispensable en la reconquista del poder.

Del proyecto sólo hay un atisbo en el documento marco que el comité federal discutió el pasado viernes como núcleo de la alternativa de Gobierno que preparan frente a la gestión de Aznar. Pero la referencia a la renta básica o el mínimo vital que hay que garantizar para todo ciudadano, como expresión del Estado de bienestar, sirve de piedra angular para una reforma fiscal en la que están trabajando expertos del partido y cuyo objetivo es un impuesto sobre la renta con un tipo único, igual para todos. A éste habría que aproximar la tarifa del impuesto de sociedades y también la presión, más baja, que sufren las rentas del capital para resolver una desigualdad fiscal que, a juicio del PSOE, es urgente resolver.

En este esquema, la progresividad la aporta ese mínimo vital exento de IRPF, que en las rentas más bajas dejaría reducido a la mitad el impacto efectivo del impuesto (en una hipótesis de dos millones de renta exenta, un contribuyente que ganase cuatro millones al año sólo tributaria por la mitad de sus ingresos). A cambio, el PSOE sueña con eliminar todas las desgravaciones y deducciones, que representan casi 600.000 millones de pesetas al año, para no limitar el efecto recaudatorio. Falta por perfilar aún si la renta básica exenta puede ser variable en función del número de hijos a cargo del contribuyente o si, en lugar de un tipo único, los números aconsejan al final la conveniencia de establecer dos, según los tramos de ingresos.

Las líneas generales de la reforma, aunque buscan su apoyo doctrinal en las tesis del profesor británico Anthony B. Atkinson, recuerdan la propuesta fallida del ex vicepresidente Enrique Fuentes Quintana o incluso al proyecto frustrado del ex presidente estadounidense Ronald Reagan. Un tipo único clarifica el impuesto y simplifica hasta el extremo su gestión. Puede, como defienden algunos, que contribuya a aflorar rentas ocultas al desaparecer tipos altos que tienen consideración de confiscatorios. Pero conviene recordar que con la supresión de las deducciones ya chocó el PP en el proyecto inicial de su reforma y que el mínimo exento tampoco es una idea nueva, aunque bien es verdad que ahora se aplica sobre la base y en el modelo socialista incide directamente en la cuota. Pero se antoja muy difícil superar la oposición que en España suscita cualquier planteamiento de suprimir las deducciones por compra de vivienda, por poner sólo un ejemplo de bonificaciones fiscales con arraigo social.

Tampoco se han hecho los números para saber si esa reforma, de tipo mucho más bajo -probablemente entre un 25% y un 30%- al 46% de máximo actual, puede hacer compatible la recaudación del IRPF con el nivel de gasto público e inversión que requiere el Estado de bienestar que defienden los socialistas. También hace falta conocer qué pretende hacer el PSOE con el resto de la fiscalidad, especialmente con los impuestos indirectos que han servido a este y pasados Gobiernos como recurso creciente de recaudación.

Pero la propuesta pone de manifiesto la voluntad de la dirección del PSOE de modernizar sus ideas en el tema clave de la fiscalidad. Del resto de su modelo de Gobierno destaca la defensa de la eficiencia del mercado, junto al reforzamiento del papel del Estado, a la hora de garantizar unos sistemas educativo y sanitario públicos de mayor calidad y una mejor cobertura de las necesidades sociales básicas. A ello añade la apuesta por el fomento de la iniciativa privada y la libertad individual como centro de discusiones para la conferencia política a celebrar en julio, de la que debe salir la base de un programa que aspira a compatibilizar globalización y mayor cohesión social.



Publicado en página 18


DOCUMENTACIÓN 

 
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(22/05/2001)
El PSOE diseña un nuevo IRPF con tipo único y sin deducciones

 

 


 


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