Susana Palacios. Madrid.
Durante el año pasado se abrieron 226 procedimientos por delitos contra la
Hacienda pública y la Seguridad Social, según la memoria de la Fiscalía General del
Estado. Un dato que contrasta con el obtenido en 1998, en el que este tipo de
delincuencia disminuyó un 33%.
Los delitos contra el patrimonio (robos, atracos...) y el orden socioeconómico
representaron en 1999 (al igual que en 1998) el 64% de la criminalidad total, según
la memoria de la Fiscalía General del Estado presentada en la apertura de este nuevo
curso judicial.
Las estafas y apropiaciones indebidas decrecieron (un 2,8%) , al igual que el
delito por alzamiento de bienes (un 15%). No ocurrió lo mismo con los delitos fiscales
y los societarios, que aumentaron un 12% y un 87%, respectivamente. También se
incrementaron las causas por blanqueo de capitales, que pasaron de 34 en 1998 a 40 el
año pasado.
Los delitos contra la Hacienda pública, aunque no se encuentran en los niveles de
1997 (llegaron a 301), han experimentado un incremento respecto a 1998, cuando
decrecieron un 33%. Este descenso, que no se produjo ni siquiera en 1995 cuando el
nivel defraudatorio se estableció en 15 millones (antes cinco), fue debido
fundamentalmente a las huelgas de celo que mantuvieron en 1997 los subinspectores de
Hacienda.
También se destaca en la memoria de la Fiscalía General del Estado el aumento de
los delitos investigados por falsedad en documentos mercantiles, que aumentaron
un 43%. Sin embargo, durante 1998 se habían reducido un 28% por la despenalización de
la falsedad ideológica (faltar a la verdad en el relato de los hechos).
Hacer frente a las nuevas formas de
delinquir
El fiscal del Estado, Jesús Cardenal, manifestó el pasado viernes, durante su
intervención en el acto de apertura de tribunales, que la Fiscalía se encuentra en
la actualidad ante un importante reto. Ha de hacer frente a nuevas formas de
delincuencia que, puntualizó, "están desplegando un pernicioso efecto en la
convivencia y que no siempre pueden ser abordadas con los instrumentos más
convencionales de que dispone".
Esta preocupación viene expresándose año tras año. Siempre se llega a la
conclusión de que una de las formas de acabar con el crimen organizado (siempre
esconde fortunas ilícitas) es la cooperación internacional. Cardenal matizó que esa
cooperación debe darse "en materia de prevención del delito y justicia penal en
los planos regional, bilateral e internacional".
Para el fiscal general del Estado afrontar las nuevas formas de delito es
"inaplazable". Se refirió también a la invasión de la intimidad mediante el
tratamiento automatizado de datos, a la infracción de los derechos de la propiedad
intelectual e industrial que tiene como escenario Internet, a los fraudes o a los
daños ocasionados en los sistemas telemáticos mediante la difusión de virus
informáticos".
Publicado en página 28