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OTROS TEMAS FISCALES
(3-1-2000)


Hacienda desarrolla un programa contra el fraude con visitas periódicas a empresas informáticas

Amparo Estrada, Cinco Días.

Hacienda denunció el año pasado ante la fiscalía varias redes que defraudaron un total de 30.000 millones de pesetas en cuotas del IVA de componentes informáticos. Para combatir ese fraude, la Agencia Tributaria realiza desde el mes de octubre un programa piloto pionero en la Unión Europea.

El fraude en componentes informáticos constituye uno de los mayores problemas, a nivel europeo, en la gestión y recaudación del impuesto sobre el valor añadido y que, al mismo tiempo, provoca competencia desleal que perjudica a los empresarios que no defraudan.

El llamado fraude carrusel se practica por importadores nacionales fundamentalmente en los sectores de comercialización de componentes informáticos, metales y alcoholes. Como cuando se trata de importaciones comunitarias no se paga el IVA en el país de la venta, se suelen utilizar sociedades pantalla que importan el producto y cobran este impuesto cuando lo venden en el país de destino, pero nunca ingresan las cuotas del impuesto sobre el valor añadido en las arcas de Hacienda.

Desde el mes de octubre, la Agencia Tributaria desarrolla un programa piloto, con carácter experimental y pionero en la Unión Europea, para combatir este tipo de evasión fiscal mediante el no ingreso de las cuotas del IVA.

El programa pretende conocer en tiempo real, es decir, tan pronto como se efectúen, las operaciones a través de las cuales se realiza el fraude, para lograr la detección y persecución inmediata de dichos operadores, así como de sus colaboradores.

El programa piloto sobre componentes informáticos consiste en lo siguiente: w Actuación en tiempo real para la identificación y bloqueo inmediato de los proveedores que, repercutiendo el IVA, omiten su ingreso en el Tesoro. Estos proveedores suelen ser sociedades fantasma y no auténticos operadores económicos.

El método que se sigue es visitar cada poco tiempo a todas las empresas que adquieren componentes informáticos para lograr la identificación de los proveedores de la semana anterior y retrocediendo por la cadena de aprovisionamiento detectar al que se queda con el impuesto sobre el valor añadido repercutido sin ingresarlo en Hacienda.

Una vez que se identifica a los defraudadores y se constata que no son auténticos empresarios (por ejemplo, en el caso de que carecieran de elementos organizativos en capital y trabajo, o incluso que no tuvieran domicilio), se les suprime el Número de Operador Intracomunitario, lo que les impedirá actuar en el tráfico mercantil de aprovisionamientos intracomunitarios e iniciar la cadena de defraudación. w Hacienda comprueba a través de los agentes tributarios el domicilio real de los nuevos operadores (personas físicas y jurídicas) que vayan a sustituir a los expulsados del tráfico por evasión fiscal. Esta comprobación se realiza de forma previa a otorgar el Número de Operador Intracomunitario.

Todas las actuaciones que se desarrollan en este programa piloto no constituyen una inspección propiamente dicha, ya que se desarrollan antes de que el plazo voluntario de declaración haya finalizado. Se trata de una actuación de carácter preventivo, en tiempo real, y no represivo.

Según explican fuentes de la Agencia Tributaria, en este programa pionero"es especialmente relevante la colaboración de los empresarios de los sectores en los que el fraude se produce, ya que pueden estar siendo pieza involuntaria del fraude por desconocimiento del camino previo que esa mercancía ha recorrido."

Sociedades 'taxi' o 'carrusel'

El fraude del IVA se desarrolla a través de empresas taxi o carrusel que reciben envíos intracomunitarios de materias primas (materiales reciclados, oro, material informático). Los envíos llegan a empresas españolas que se constituyen en 24 horas con testaferros insolventes. Estas sociedades venden los materiales o productos recibidos y cobran el IVA correspondiente, pero nunca lo ingresan en Hacienda, ya que la sociedad se disuelve.

Una de las principales dificultades a las que se enfrenta Hacienda es la rapidez con la que aparecen y desaparecen las empresas carrusel por lo que la inspección tradicional no es eficaz ya que no da tiempo a iniciar los procedimientos antes de que se esfumen ni, por supuesto, a cobrar. Por eso, la Agencia Tributaria ha decidido adelantar el momento de la comprobación para encontrar a las empresas carrusel antes de que desaparezcan.


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