Costa afirma que la
investigación del fraude en Barcelona puede durar "semanas o
meses"
- Los subinspectores denuncian ante el Defensor del
Contribuyente irregularidades en el procedimiento inspector
La Estrella
 Madrid (19-11-1999)
El secretario de Estado de Hacienda, Juan Costa,
afirmó ayer que la Agencia Tributaria aún no está en condiciones de
dar por cerrada la investigación sobre casos de presuntas
irregularidades en la inspección de empresas en Barcelona y que este
proceso puede durar aún "semanas o meses". Mientras tanto, el
conflicto en la Agencia Tributaria persiste. Ayer, la Asociación de
Subinspectores de tributos presentó una queja formal ante el Consejo
para la Defensa del Contribuyente, en la que denuncia la
"transgresión de derechos y garantías esenciales del procedimiento
inspector".
"La Agencia Tributaria está haciendo lo que tiene que hacer,
pero se trata de una investigación larga y complicada", ha dicho
Costa en Barcelona antes de clausurar unas jornadas organizadas por
gestores y asesores fiscales.
Los servicios de investigación de la Agencia Tributaria
llevan meses analizando las actuaciones en anteriores ejercicios de
diversos inspectores y responsables del organismo en Cataluña. Fruto
de estas investigaciones han sido las últimas actuaciones de la
Agencia Tributaria, que ha decidido la suspensión de empleo y sueldo
de los inspectores Manuel Abella, José Lucas y Roger Bergua,
presuntamente relacionados con cobros irregulares del Grupo Torras y
de Javier de la Rosa.
Las últimas informaciones periodísticas que afectan a
Hacienda en Cataluña apuntan a que el jefe de unidad de inspección
José Lucas Carrasco -también sancionado de empleo y sueldo- hizo
inspecciones en el sector inmobiliario mientras mantenía una
relación de negocio con el grupo Núñez y Navarro, cuestión sobre la
que Costa ha declinado hacer declaraciones.
El Secretario de Estado ha dicho que desde finales de 1998
la Agencia Tributaria lleva investigando las actuaciones
presuntamente irregularidades de "algún funcionario o un grupo de
reducido de ellos" y que en todos los casos, si se han apreciado
indicios de culpabilidad, la administración ha obrado en
consecuencia.
No obstante, ha precisado que esas presuntas irregularidades
"llevadas a cabo hace años, no deben empañar el trabajo de decenas
de miles de funcionarios de la Agencia Tributaria que trabajan con
rigor y profesionalidad".
Costa ha explicado que las investigaciones de la Agencia
Tributaria se están llevando a cabo por personal de la
administración de fuera de Cataluña "con el objetivo de garantizar
la mayor independencia y rigurosidad" en el proceso.
"Ya se ha hecho un trabajo muy importante y se está
colaborando con los organismos judiciales para aclarar este asunto",
ha dicho Costa, quien no ha querido comentar más aspectos sobre la
investigación que desarrolla la Administración al
respecto.
Por otra parte, Juan Costa ha defendido las medidas
adoptadas por el Gobierno para revisar el tratamiento fiscal de las
opciones sobre acciones ("stock options") con las que algunas
grandes empresas incentivan a sus directivos.
Costa ha declarado que estas medidas no perjudicarán los
complementos salariales más extendidos, como las indemnizaciones por
despidos o traslados, ya que sólo se centrarán sobre "las
retribuciones muy elevadas o desproporcionadas".
En este sentido, ha explicado que la intención del Ejecutivo
es que sólo puedan beneficiarse de la reducción del 30 por ciento en
el IRPF las remuneraciones que no sobrepasen el salario medio anual,
fijado en 2,5 millones de pesetas.
A partir de esta cantidad, ha explicado el máximo
responsable de la Agencia Tributaria, cualquier complemento puede
considerarse como una "retribución desproporcionada" y, en
consecuencia, sujeta a tributación.
Los subinspectores vuelven a la
carga
Mientras tanto, la Asociación de Subinspectores de tributos
presentó ayer una queja formal ante el Consejo para la Defensa del
Contribuyente, en la que denuncia la "transgresión de derechos y
garantías esenciales del procedimiento inspector", según informaron
fuente de la asociación.
La queja presentada ante el Consejo denuncia la inexistencia
del acuerdo-orden del inspector jefe, atribuyendo la comprobación e
investigación al subinspector actuario y autorizándole a ser el
instructor responsable del procedimiento.
Además, resalta el ocultamiento al contribuyente de la
identidad del responsable del procedimiento, lo que hace imposible
poder ejercer el derecho de recusación, y denuncia la "indebida
exigencia" al contribuyente de que firme la llamada 'diligencia de
visto bueno'.
Por ello, la asociación recomienda a los contribuyentes que
expresen sus quejas ante el Consejo para la Defensa del
Contribuyente, "ya que éste es un importante órgano de control y
atiende todas las reclamaciones".

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