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El lado oscuro de
la Agencia Tributaria
Amparo
Estrada.
La situación en Hacienda se complica cada
vez más. Desde que
llegó a la secretaría de Estado, a Juan Costa le han crecido prácticamente todos
los enanos que había en el circo. De la denuncia de la presunta amnistía fiscal
encubierta del PSOE por 200.000 millones salió escaldado; la conflictividad
interna en la Agencia Tributaria no ha cesado de crecer: ya no sólo tiene
enfrentados a los subinspectores del área de inspección, sino a todo el cuerpo B
de gestión y también a los inspectores de Hacienda.
La imagen pública de la Agencia Tributaria ha sufrido el más
duro golpe con el escándalo Huguet-Aguiar, porque si bien es cierto que los
presuntos cohechos y delitos fiscales sucedieron hace más de diez años, los
contribuyentes no pueden dejar de pensar que hay otros casos, por más que Costa
asegure que afecta a un número "limitado" de funcionarios. Pero de lo que más
acusaron ayer los grupos de la oposición al responsable de Hacienda fue de falta
de transparencia. Ahora que vuelve la moda de la guerra de las galaxias, parece
que en Hacienda predomina el lado oscuro y poco transparente. Como si de Darth
Vaader se tratase, la oposición considera que Juan Costa no da suficiente
información para que el Parlamento controle su eficacia.
Esta estrategia de Hacienda se extiende también a la
información que suministra a los medios de comunicación y a toda la opinión
pública. Así, las entrevistas sólo se conceden "para que salga bien el
entrevistado", o cuando se piden datos no se dan "porque no es adecuado ahora"
(durante la campaña de renta no se facilita información alguna sobre otras
actuaciones de la Agencia). Ayer mismo, Hacienda se negó a facilitar a este
periódico los datos de lucha contra el fraude del primer cuatrimestre de 1998;
de esta forma no se pueden comparar con los del primer cuatrimestre de este año
dados en el Congreso. La razón: ya se darán en la próxima comparecencia de
Costa. Continúa, por tanto, la información incompleta y sin posibilidad de
análisis a la que ya nos tiene acostumbrados Hacienda.
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