Gaceta Fiscal

Noticias Fiscales 22 de junio de 1999


La Agencia Tributaria funcionó ayer con normalidad y Ruiz Jarabo dice que "la huelga ha fracasado" por la escasa representatividad de los convocantes.

La Agencia Tributaria ha afirmado que la jornada de huelga convocada por los sindicatos UGT, SIAT-USO y GESTHA tuvo un "escaso seguimiento", mientras que las centrales sostuvieron que tres de cada cuatro funcionarios del organismo se sumaron al paro en toda España.

El director de la Agencia Tributaria, Ignacio Ruiz-Jarabo, declaró que los servicios de asistencia a los contribuyentes se prestaron con normalidad y cifró en el 13,5 por ciento el seguimiento de la huelga, que coincidió con el último día de plazo para presentar las declaraciones de la renta que resulten positivas.

"Podemos afirmar que la huelga ha fracasado", dijo Ruiz-Jarabo, quien atribuyó el "escaso seguimiento" del paro a la baja representatividad que, según él, tienen los sindicatos convocantes entre los 25.000 funcionarios de la Agencia Tributaria.

Ruiz-Jarabo aseguró que no se produjeron ni aglomeraciones de contribuyentes ni incidentes de relevancia en las oficinas de la Agencia.

Según UGT, SIAT-USO y GESTHA, el 75 por ciento de la plantilla participó en la huelga, cuyo propósito era demandar la equiparación de los salarios con las funciones que desempeñan los trabajadores y mayores promociones profesionales.

El secretario general de SIAT-USO, Javier de Vicente, declaró en una rueda de prensa que Asturias, Murcia y Canarias fueron las comunidades autónomas que registraron una mayor participación en el paro -de un sólo día de duración-, seguidas de las provincias de Málaga, Granada, Burgos, Valladolid, Segovia y Jaén.

Por el contrario, La Rioja, Aragón, Sevilla, Córdoba y León fueron las zonas con menor participación en la huelga, con un seguimiento inferior al 25 por ciento, dijo De Vicente.

Para paliar los efectos de la huelga, la Agencia Tributaria puso en marcha unos servicios mínimos del 8 por ciento -considerados "abusivos" por los sindicatos convocantes-, redujo el número de citas previas para confeccionar la declaración de la renta con el programa PADRE y tenía previsto ampliar los horarios de atención al público.

Los sindicatos CCOO, CSIF, CIG y ELA-STV decidieron el pasado viernes no sumarse a la huelga tras firmar un acuerdo con la dirección de la Agencia sobre redefinición de funciones e incentivos a la productividad.

Según Ruiz-Jarabo, el acuerdo tendrá un coste para la Agencia Tributaria que oscila entre los 400 y los 430 millones de pesetas.

El presidente de la Junta de Personal de la Agencia Tributaria y miembro de GESTHA, Gregorio Sánchez, denunció que el tres por ciento de la plantilla es el que se adjudica el noventa por ciento de las competencias y se reparte el sesenta por ciento de las retribuciones.

Respecto a la retirada de CCOO en la jornada de huelga, el secretario de UGT en la Agencia, Manuel Román, señaló que espera que se recupere "la cordura sindical" a la vista de los resultados, ya que, según sus palabras, "los trabajadores no han entendido que no apoyasen la huelga en el último momento".

En Madrid, donde la jornada de paro fue secundada entre un 35 y un 55 por ciento, según los sindicatos, se concentraron cerca de un centenar de personas ante la Agencia Tributaria a lo largo de la mañana.

Ruiz-Jarabo sostuvo que la campaña de la renta, que concluye el próximo 30 de junio para las declaraciones con derecho a devolución, se está desarrollando de manera "magnífica".

El director de la Agencia Tributaria destacó el incremento de los servicios de ayuda al contribuyente, la creciente utilización de las nuevas tecnologías en la confección de las declaraciones y la rapidez en la gestión de devoluciones.

Los representantes sindicales de USO, UGT y GESTHA, que dijeron representar al 65 por ciento de la plantilla, declararon que, de no resolverse el problema, se plantearán nuevas movilizaciones que tendrán la mayor repercusión posible para la gestión de la Agencia Tributaria y la mínima para el contribuyente.

Ruiz-Jarabo acusó a los sindicatos convocantes del paro de utilizar a los contribuyentes como "arma arrojadiza" para conseguir sus objetivos.


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