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Noticias Fiscales 2 de marzo de 1999


Los Inspectores de Hacienda proponen nuevas unidades de control y objetivos a largo plazo para combatir el fraude fiscal.

El director de la Agencia Tributaria, Ignacio Ruiz-Jarabo, considera que las propuestas de la Asociación Profesional de Inspectores Financieros y Tributarios del Estado (APIFE) son "complementarias" con los objetivos de lucha contra el fraude recogidos en el plan de la Agencia para 1999.

Ruiz-Jarabo manifestó ayer que "plantearse objetivos ambiciosos" para evitar la evasión fiscal como se ha hecho la Agencia Tributaria y "hacer un seguimiento de los resultados" como propone el documento elaborado por APIFE, que próximamente se dará a conocer, son "complementarios".

En su opinión, el documento de APIFE, que será entregado al secretario de Estado de Hacienda, Juan Costa, y a los distintos grupos parlamentarios, responde a un "esfuerzo de colaboración".

La Asociación Profesional de Inspectores Financieros y Tributarios del Estado (APIFE) ha elaborado un documento en el que propone nuevas unidades de control y objetivos a largo plazo, entre otras medidas, para combatir el fraude fiscal, según informó ayer su presidente, Rafael Barrio de Penagos.

El documento, que podría hacerse público esta semana, será entregado próximamente al secretario de Estado de Hacienda, Juan Costa, y a los distintos grupos parlamentarios, señaló el presidente de APIFE, quien recalcó el interés de esta asociación para "favorecer la búsqueda de una línea de consenso".

Barrio de Penagos subrayó la importancia de la propuesta de Costa, en su última comparecencia ante la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados, para consensuar los objetivos de los planes de lucha contra el fraude con los distintos grupos parlamentarios.

En su opinión, es necesario que los planes de lucha contra el fraude se hagan a largo plazo "no solo para un año, ya que no significa nada pensar que la inspección funciona mejor o peor dependiendo de que en un ejercicio se encuentre un fraude espectacular".

Destacó la conveniencia de que crear nuevas unidades de control que permitan saber si de verdad se alcanzan los objetivos que se habían fijado y delimitar el fraude mediante la inspección de tramas de elusión fiscal y de bolsas de dinero negro, así como a través del establecimiento de mecanismo para controlar el pago del IVA.

El presidente de la APIFE no se mostró partidario de fijar un número concreto de contribuyentes a inspeccionar, ya que "no todos son iguales ni representan el mismo número de actuaciones. Además lo importante no son sólo los contribuyentes sino el efecto inducido".

Para llevar a cabo una lucha "efectiva" contra la evasión fiscal es necesario "saber que es el fraude, conocer sobre qué se va a actuar y comprobar si ha mejora la base imponible de los sectores en los que se llevó a cabo la inspección".

Una de las medidas que la APIFE propondrá en su documento, según dijo su presidente, es ver la evolución de la relación entre el crecimiento de la renta media de una comunidad y las bases imponibles declaradas de los sectores inspeccionados.

Para Barrio, los medidores de la lucha contra el fraude no deben centrarse únicamente en el incremento de la deuda instruida -la que el inspector propone- o liquidada -la que confirma el inspector jefe- si no que sería conveniente comprobar a lo largo del tiempo las bases imponibles de los sectores que se han inspeccionado.

El presidente de APIFE manifestó que la actividad de la Agencia Tributaria debe estar sometida a "un control riguroso, pero no en el sentido de arma arrojadiza, ya que si se hace así la agencia pierde credibilidad y lleva la desconfianza a los contribuyentes, lo que trae consigo peores comportamientos".

Por su parte, Ruiz-Jarabo subrayó que el plan de objetivos de lucha contra el fraude para 1999 es "el más ambicioso hasta la fecha, ya que prevé un incremento de los resultados del 6,2 por ciento respecto al año anterior, en el que ya fueron importantes".

Este plan general de control integra distintas actuaciones, entre las que se incluyen "inspección, aduanas, gestión y recaudación", con lo que, según explicó Ruiz-Jarabo, se pretende un objetivo final para el que se utilizan varios instrumentos.

Asimismo, subrayó que se intensifican las actuaciones de calidad, las labores de investigación y se potencian los servicios conjuntos frente a las áreas citadas de inspección, gestión, recaudación y aduanas.

Insistió en que el resultado final interesa tanto como los de las pequeñas actuaciones, lo que ocurre es que se utiliza el resultado global como medición de los objetivos propuestos.

La Agencia Tributaria tiene previsto controlar durante este ejercicio 1,078 billones de pesetas en materia de lucha contra el fraude fiscal.

Ruiz Jarabo también coincidió con APIFE en que no es tan importante fijar un número concreto de contribuyentes a inspeccionar y recordó que en 1998 se han inspeccionado menos contribuyentes de lo previsto debido a que se detectaron otros fraudes, que requirieron ese esfuerzo.


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