Gaceta Fiscal
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Noticias Fiscales 5 de febrero de 1999 |
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La Agencia Tributaria descubrió en 1998 fraude por un importe superior al billón de pesetas, según los datos globales de cierre del ejercicio facilitados por el secretario de Estado de Hacienda, Juan Costa. Hacienda inspeccionó el pasado ejercicio a 36.000 contribuyentes, cifra que pese a ser inferior entre un 20 y un 30 por ciento a la del año anterior no impidió que aumentara tanto la deuda instruida como la liquidada, gracias a una mejor selección de los inspeccionados, según Costa. La deuda instruida por la Agencia Tributaria (la que el inspector propone) superó el pasado año los 1,06 billones de pesetas, cifra que representa un aumento del 12,5 por ciento en relación con los 947.571 millones del ejercicio anterior, en tanto que la liquidada (la que confirma el inspector-jefe) sobrepasó los 1,05 billones, con un incremento del 3,1 por ciento respecto a los 1,02 billones de 1997. La deuda media por contribuyente en acta de inspección subió de los 9,7 millones de pesetas en 1997 a 13,3 millones en 1998, resultado que, según precisaron Costa y el director general de la Agencia Tributaria, Ignacio Ruiz-Jarabo, obedece a una mejor elección del perfil de riesgo de fraude. El fraude descubierto que acabó el pasado año en delito fiscal fue de 142.398 millones de pesetas, un 174 por ciento más que en 1997, de los cuales 105.025 millones (con un aumento del 151,3 por ciento) correspondieron al área de Inspección y 37.373 millones (un 271 por ciento más que un año antes), al de Aduanas. En este sentido, la colaboración de Hacienda con el Ministerio Fiscal y la coordinación entre los departamentos de Inspección y Aduanas en la persecución de la evasión fiscal en los impuestos especiales ha permitido descubrir redes de fraude organizadas que operan en el ámbito internacional (la mayoría en el IVA, a través de empresas creadas únicamente con el fin de eludir impuestos). Como consecuencia de estas actuaciones, Hacienda envió a los tribunales más de setecientos casos por entender que podían constituir delito fiscal. La deuda instruida en el Area de Inspección sumó el pasado año 694.947 millones de pesetas, un 11,9 por ciento más que en 1997, en tanto que la correspondiente al departamento de Aduanas e Impuestos Especiales se elevó a 125.371 millones (un 41,9 por ciento más). En esta última área, el delito fiscal se incrementó en un 271 por ciento, mientras que en las actuaciones correspondientes a liquidaciones complementarias, minoración de ingresos indebidos y actas en recintos se computaron 59.905 millones, un 5,8 por ciento más que en 1997. La deuda liquidada en actas fue de 27.484 millones, cifra superior en un 27,7 por ciento a la del ejercicio anterior, en el que sumó 21.517 millones. En el Area de Gestión, la deuda liquidada fue de 246.214 millones de pesetas (aumentó un 3,5 por ciento), de los que 116.808 millones correspondieron a liquidaciones efectuadas por las unidades de gestión (incluyendo módulos), 107.730 millones a minoración de devoluciones y 21.676 millones, a autoliquidaciones tras un requerimiento de Hacienda. El cuarto de los departamentos de la Agencia Tributaria, el de Recaudación, computó unos ingresos en vía ejecutiva de 199.705 millones (un 8,1 por ciento más que un año antes). Tanto Juan Costa como Ignacio Ruiz-Jarabo destacaron la labor de ayuda al contribuyente prestada por la Agencia Tributaria, con el fin de potenciar el cumplimiento voluntario y agilizar las devoluciones. En 1998 se hicieron casi once millones de declaraciones con el programa PADRE, cifra que supera en un 52 por ciento a la de 1997 y representa el 75 por ciento de los 14,4 millones de declaraciones presentadas. Además, 336.000 contribuyentes pidieron a Hacienda el envío previo de sus datos fiscales -un servicio nuevo que se puso en marcha el año pasado y que ha constituido un éxito, en palabras de Costa- y más de seis millones de personas recibieron atención telefónica. El secretario de Estado destacó las reducciones "muy significativas" que se produjeron en los plazos de las devoluciones, que se redujeron en el IRPF desde los cien días de media en 1997 a los 66 de 1998. Este tiempo medio también bajó en lo referente al Impuesto sobre Sociedades, hasta situarse en 107 días cuando el ejercicio anterior se habían alcanzado los 194 días y en el IVA se pasó de los 138 días de 1997 a los 120 de 1998. Según Ruiz-Jarabo, la Agencia Tributaria dispone de datos que demuestran que el 85 por ciento de los contribuyentes está satisfecho o muy satisfecho en sus relaciones con Hacienda. |