CARLOS SANCHEZ
MADRID.- La paz laboral está a punto de volver a Hacienda.
El Congreso de los Diputados dio ayer los primeros pasos para
una próxima reforma de las condiciones laborales en la Agencia
Tributaria que está en línea con las reivindicaciones de los
subinspectores, quienes mantienen un pulso con Hacienda desde
hace casi un año.
El Congreso aprobó ayer, en concreto, la integración de
todos los cuerpos del grupo B en uno solo, ampliando, además,
la movilidad de funciones dentro del mismo nivel profesional.
Este nuevo Cuerpo contará con cuatro especialidades: gestión y
liquidación, recaudación, gestión aduanera e inspección.
Al mismo tiempo, se abrió paso a que los subinspectores
puedan firmar actas. En la enmienda se propone que siempre que
razones de eficacia lo justifiquen se podrá asignar la firma
de las propuestas de regularización fiscal de los
contribuyentes al funcionario de la Inspección de los Tributos
que hubiera realizado de manera efectiva las actuaciones. «En
los casos -continúa- en los que aquellas no resulten firmadas
por el jefe o subjefe del equipo de Inspección
correspondiente, éstos podrán exigir su visto bueno a la
propuesta de regularización».
De esta manera se espera poner fin a un largo conflicto que
ha dejado heridas en Hacienda, y que según fuentes de toda
solvencia puede acabar con la destitución inmediata de José
Aurelio García Martín como director general de la Agencia
Tributaria.
El acuerdo se fraguó ayer en el debate de la Ley de
Acompañamiento a los Presupuestos Generales del Estado para
1999 mediante la aprobación de una enmienda transaccional
impulsada por Izquierda Unida a la que se adhirieron el Grupo
Popular y sus socios parlamentarios (CiU, Coalición Canaria y
el PNV, que finalmente votó a favor).
Tanto el PSOE como Iniciativa per Catalunya (el diputado
Joan Saura) se abstuvieron, lo que fue interpretado por el
portavoz del PP, Vicente Martínez-Pujalte, como un gesto de
apoyo.
El texto aprobado se materializa a través de una enmienda
transaccional que tiene una extensión de tres folios, y en la
que se incluye, además, el compromiso por parte del Gobierno
de presentar un Estatuto orgánico de la Agencia Tributaria
antes de seis meses.
Igualmente, la enmienda incluye la obligación por parte de
la Agencia Tributaria de presentar un plan de objetivos al
parlamento antes de un mes, abriendo cauces de diálogo con los
funcionarios.
La vicepresidenta de la Asociación de Subinspectores,
Alicia Arteta, consideró ayer que estos puntos van en la buena
dirección, por lo que reanudarán las negociaciones con los
responsables de la Agencia Tributaria.