Gaceta Fiscal

Noticias Fiscales 19 de noviembre de 1998


Los inspectores de Hacienda piden a Rato un pronunciamiento "claro" contra las demandas de los subinspectores, mientras éstos inician encierros.

Los inspectores de Hacienda han pedido al ministro de Economía, Rodrigo Rato, que haga un pronunciamiento "claro y expreso" de que no reina el caos en la Agencia Tributaria y para que rechace las demandas del colectivo de subinspectores, pidiendo, además, a los grupos políticos que no se instrumentalice "con fines partidistas y personales".

En un documento entregado a los varios cientos de asistentes a una asamblea convocada por la Asociación Profesional de Inspectores Financieros y Tributarios (APIFE) ayer en Madrid, este colectivo expresa su "creciente intranquilidad, preocupación y desánimo ante el deterioro de la imagen pública en la Agencia Estatal de Administración tributaria (AEAT)" y de los funcionarios que en ella trabajan.

El presidente de APIFE, Rafael Barrio, incidió en declaraciones a los periodistas en que no existe ninguna sensación de caos, "que sí se dio cuando se planteó el asunto de los 200.000 millones" (que, según la denuncia del Gobierno, el PSOE había perdonado supuestamente a sus "amiguetes").

La nota señala que la "sensación de caos" tiene su origen en el conflicto planteado "por una parte de los subinspectores" y en la "aparente" caída de la deuda liquidada en actas en 1998, que "sacadas de su contexto, se presentan interesadamente como expresión de la incapacidad de la AEAT para cumplir eficientemente sus fines".

Un grupo de inspectores presentes en la asamblea pidieron que se eluda cualquier referencia al supuesto caos, para no contribuir a la estrategia de determinados grupos políticos -entre los que citaron a CiU y al PNV- que demandan el desmembramiento de la Agencia.

La nota admite que está cayendo la deuda liquidada por actas de inspección, aunque considera que se trata de un hecho temporal y relacionado con la entrada en vigor del Estatuto del Contribuyente y con el nuevo procedimiento sancionador. Esas dos circunstancias "tenían que tener un coste, que sin duda debió prever el legislador".

En este punto, Barrio explicó que "probablemente" hasta final de año se recuperen las cifras de la inspección, aunque "si existiera una caída, sería normal porque el Estatuto y el nuevo procedimiento sancionador están provocando retrasos", dado que ahora se liquidan por un lado la cuota y los intereses y por otro, la sanción.

La nota explica además que son "infundadas" las tesis que vinculan la caída de los resultados de la inspección con "las actuaciones obstruccionistas realizadas por un colectivo de escasa influencia numérica" (los subinspectores) "cuya incidencia en las actuaciones inspectoras afecta a expedientes de menor cuantía y dificultad técnica y a labores auxiliares de la inspección".

APIFE cree que la solución a este conflicto de los subinspectores no puede venir de iniciativas legislativas "poco meditadas" y "contradictorias con los principios generales de acceso y ejercicio de la función pública", en referencia a una enmienda presentada al proyecto de Ley de Acompañamiento para 1999 por Iniciativa per Cataluña y apoyada por el PSOE, que no salió adelante sólo por un voto.

En la asamblea se escucharon voces muy críticas contra la enmienda citada, aunque el propio presidente de APIFE, Rafael Barrio, denunció "falta de firmeza de la AEAT y del Ministerio" para atajar el conflicto de los subinspectores, que es únicamente "una batalla por subir de categoría" (del grupo B, en el que están los subinspectores, al A, el de los inspectores).

APIFE cree que una promoción de los subinspectores sin mediar oposición causaría desmotivación y frustración entre quienes accedieron al grupo A por oposición y con los méritos acreditados.

Por su parte, la Asociación de Subinspectores de Tributos ha convocado encierros nocturnos y concentraciones de cinco minutos cada miércoles en todos los centros de trabajo, como medida de presión a la Agencia Tributaria con la que mantienen un conflicto desde enero pasado por discrepancias respecto a sus funciones.

Según un comunicado de esa asociación -que dice representar al 80 por ciento de los 2.000 subinspectores- ha convocado para el próximo viernes a su Consejo Directivo, para mostrar su rechazo al acuerdo alcanzado la pasada semana por la Agencia Tributaria y los sindicatos UGT y CCOO con el objetivo de mejorar las labores de Inspección, Recaudación, Aduanas y Gestión, así como las oportunidades de desarrollo profesional del grupo B, del que forman parte los subinspectores.