Gaceta Fiscal

Noticias Fiscales 16 de noviembre de 1998


Los subinspectores comienzan una huelga a reglamento para protestar por la unificación con los funcionarios de gestión, aduanas y recaudación.

La asociación de subinspectores de Hacienda, mayoritaria en el sector, ha decidido endurecer su postura de fuerza ante la Agencia Tributaria, y anuncia que sus asociados trabajarán a reglamento a partir de hoy.

El trabajo a reglamento, según fuentes de la asociación, lo llevarán a cabo no sólo los subinspectores, sino también los funcionarios de gestión-liquidación, aduanas y recaudación.

El detonante ha sido la firma de un acuerdo por parte de la Agencia Tributaria y los sindicatos UGT y CCOO, que ha sido rechazado por la asociación de subinspectores, que desde hace casi un año se encuentra enfrentada a la dirección de la Agencia Tributaria por las funciones de sus asociados, y el sindicato CSIF, mayoritario entre los funcionarios de la categoría B.

El acuerdo se traducirá en una enmienda en el Senado a la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos para refundir en un único cuerpo las cuatro especialidades del grupo B (subinspectores de tributos, recaudación, aduanas y gestión). Hacienda argumenta que favorecerá la lucha contra el fraude y los subinspectores de tributos creen que es una forma de acabar con ellos.

A cambio, según explican fuentes sindicales, la dirección de la Agencia se compromete a subir las retribuciones un 10% en tres años y permitir una promoción más fácil del grupo B al grupo A (inspectores). Esa promoción más fácil consistiría en eliminar uno de los tres exámenes –el de contabilidad– que se exigen ahora.

El acuerdo firmado por CCOO y UGT, según la asociación profesional, establece la equiparación salarial de todos los funcionarios del grupo B mediante la creación de un cuerpo único en el sector. La medida afecta a unos 5.885 empleados públicos.

El acuerdo, según el Gobierno, impulsa la promoción interna a través de turnos restringidos para plazas del grupo A (inspectores).

La asociación considera que de esta manera se rompe con la tradicional especialización que rige en la Agencia desde que en 1978 se puso en marcha la primera reforma fiscal de la democracia.

El Gobierno entiende, por el contrario, que con el acuerdo mejorará el servicio a los contribuyentes y los subinspectores tendrán mayores competencias. La equiparación de salarios supone que todos los funcionarios cobrarán una cantidad similar a la que ahora perciben los subinspectores, que son el cuerpo con mayores retribuciones.

Los representantes de la asociación de subinspectores declararon ayer que, tras la firma del acuerdo con CCOO y UGT, se dan por rotas las negociaciones entabladas con la Agencia Tributaria, que siempre ha negado las reivindicaciones por considerar que se trataba de un problema entre cuerpos profesionales de la propia administración tributaria (subinspectores e inspectores).

La Asociación de Subinspectores ha llevado, incluso, el asunto al Parlamento, y ha denunciado que la lucha contra el fraude se está resintiendo del conflicto. Esta interpretación, sin embargo, ha sido negada por la Agencia, que considera que la recaudación no se ha resentido por el hecho de que los subinspectores se hayan negado a firmar las actas.