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Noticias Fiscales 24 de julio de 1998

Los subinspectores y la Agencia Tributaria aproximan posturas, aunque los funcionarios seguirán manteniendo su huelga de celo.

Los subinspectores de Tributos y la Agencia Tributaria acercaron posiciones sobre la posibilidad de que los primeros cuantifiquen deudas, según dijo tras la reunión entre ambas partes la portavoz de la Asociación de Subinspectores, Alicia Arteta, quien aseguró que continuarán con la huelga de celo.

La reunión se convocó con el objetivo de llegar a un acuerdo entre las partes y responder a la petición de los primeros de que se les reconozca sus funciones con normas legales de rango adecuado y que además se les abra la posibilidad de ascender en la carrera profesional, pero no se han conseguido esas metas, por lo que el colectivo seguirá con el "trabajo a reglamento".

Arteta declaró que únicamente se ha alcanzado un "punto de entendimiento" en relación con el reconocimiento de la función de ultimación que, aunque corresponde a los actuarios, lo han venido haciendo los jefes de unidad.

También explicó que en relación con este asunto se ha acordado la futura firma de una resolución (a pesar de que los subinspectores reclamaban una ley) aunque no se ha precisado cuándo -según Arteta será a partir de septiembre-.

En relación con la queja de los subinspectores de que las cinco categorías del colectivo ejercen funciones similares y tienen diferencias de sueldos de hasta dos millones, Arteta afirmó que la dirección de Hacienda ha señalado que ése es un problema general de la Agencia y que se tendrá que plantear "a nivel general".

Según Arteta, el colectivo pidió un "gesto de buena voluntad" al solicitar que los subinspectores vuelvan a cobrar el complemento de productividad que dejaron de recibir al negarse a cuantificar deudas, pero la dirección decidió no cambiar su postura.

El conflicto comenzó cuando los subinspectores iniciaron el pasado mes de enero una huelga de celo por la que decidieron negarse a cuantificar deudas tributarias y limitarse al acopio de datos para la elaboración de las actas por considerar que lo primero es función de los inspectores.

Para el colectivo, el hecho de que dejen de cuantificar estas deudas, que suponen entre 180.000 y 230.000 millones de pesetas anuales, puede conllevar un colapso de la Administración, que dejaría de hacer anualmente entre 25.000 y 30.000 inspecciones tributarias.

Los subinspectores aseguran que el hecho de hacer funciones que no les corresponden como "cuantificar deudas" podría suponer "una nulidad de pleno derecho de la práctica totalidad de las actuaciones hechas por los subinspectores, así como posible indicio de falsedad de documento público".

Así mismo, solicitan a la Agencia el reconocimiento legislativo de las funciones de ultimación que han desempeñado, la valoración objetiva de las funciones de todos los puestos de trabajo del colectivo y el cambio de denominación del colectivo cuyos miembros pasarán a denominarse inspectores técnicos de Tributos.

Además, el colectivo, que ha remitido un escrito al Defensor del Pueblo para explicarle su problema, denuncia que desde que comenzaron las protestas la Agencia Tributaria ha retirado a varios miembros de este colectivo el complemento de productividad y las ha amenazado con la apertura de expedientes disciplinarios.

En la reunión estuvieron el director del Departamento de Inspección Financiera y Tributaria, Francisco Valencia, y el Director del Departamento de Recursos Humanos, Roberto Serrano López.