MADRID.- El conflicto entre la Agencia
Tributaria y el cuerpo de subinspectores se recrudeció ayer.
La Asociación de Subinspectores de Tributos denunció ante
la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados el
«funcionamiento irregular que se viene produciendo en las
unidades provinciales y regionales que, en lo que va de año,
ha supuesto para la Hacienda pública una reducción de sus
ingresos de inspección cercana a los 50.000 millones de
pesetas, además de poner en grave riesgo la lucha contra el
fraude».
La Agencia Tributaria respondió en un comunicado que las
actuaciones inspectoras son correctas y que no hay ningún
riesgo de pérdida de ingresos.
En este contexto, la Agencia mantendrá hoy una reunión con
los sindicatos -«legítimos representantes de los
trabajadores», según Hacienda- para abordar estos y otros
problemas.
El conflicto se fundamenta en el hecho de que los
subinspectores opinan que no pueden asumir, como dicen haber
estado haciendo en los últimos tres años, la firma de actas
tributarias, función que corresponde a los jefes de cada
unidad provincial.
La Agencia mantiene que la actuación de este cuerpo ha sido
en todo momento correcta y esgrimen para demostrarlo una
sentencia de la Audiencia Nacional de marzo de 1995. Por
tanto, añaden, el motivo de esta denuncia no es más que un
instrumento de presión para conseguir mejoras retributivas.
En su comunicado, Hacienda afirma que en los últimos meses
ha adoptado varias medidas para mejorar la situación
profesional de este cuerpo, como la nueva organización de la
inspección, en la que amplía notablemente el ámbito de
actuación de los subinspectores y los primeros pasos para
dotarles de una auténtica carrera profesional.
Si no se alcanza un acuerdo, los profesionales que militan
en la Asociación de Subinspectores de Tributos seguirán
ajustando su trabajo al cumplimiento de la legalidad tal y
como ésta la entiende.