Los subinspectores de Tributos
comienzan su anunciada protesta y dejan de firmar actas de
Inspección.
Los subinspectores de Tributos han hecho realidad sus anuncios de huelga de
celo y han iniciado una protesta al negarse a cuantificar las deudas tributarias
y limitarse al "acopio de datos" para realizar las actas de inspección, ya que
consideran que lo primero no forma parte de sus competencias.
El coordinador de la Asociación de Subinspectores de Tributos ante la prensa,
Francisco Lozano, dijo que este colectivo se limita a partir de ahora a cumplir
"la legalidad estricta" respecto a sus funciones, ya que entiende que
cuantificar las deudas tributarias es trabajo de los inspectores.
Agregó que el hecho de que los subinspectores dejen de cuantificar estas
deudas, que suponen entre 180.000 y 230.000 millones de pesetas anuales,
supondrá "un colapso de la Administración, ya que no existen inspectores
suficientes para desarrollar este trabajo".
Lozano también denunció "el boicot de la Administración Tributaria" al
negarles el derecho de convocar asamblea en los centros de trabajo, lo que
supone "que nos coartan la libertad de expresión y el derecho de reunión", por
lo que anunció que denunciarán estos hechos ante el Defensor del Pueblo.
Fuentes de la Agencia Tributaria explicaron que lo normal es que se autorice
una asamblea anual a este colectivo y reiteraron que las denuncias de estos
subinspectores tienen como objetivo un "aumento de sus remuneraciones". La misma
fuente recordó que en una sentencia de la Audiencia nacional se reconoce que las
actuaciones inspectoras que llevan a cabo los subinspectores son "correctas".
Lozano negó que el objetivo de las denuncias de los subinspectores sea "un
aumento de sueldo" y explicó que su intención es que se cumpla la legalidad, es
decir, que los inspectores sean los que cuantifiquen las deudas tributarias.
Pidió a la Administración "que ponga más empeño en resolver este problema y que
por lo menos dicte circulares en la que se nos diga cómo tenemos que actuar".
En opinión del coordinador de los subinspectores ante la prensa, la protesta
de este colectivo supondrá que anualmente dejen de hacer entre 25.000 y 30.000
inspecciones tributarias, además de "poner en riesgo de prescripción las actas
de años anteriores y que aumente la bolsa de fraude".
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