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Noticias Fiscales 27 de enero de 1998

Los subinspectores de Tributos comienzan su anunciada protesta y dejan de firmar actas de Inspección.

Los subinspectores de Tributos han hecho realidad sus anuncios de huelga de celo y han iniciado una protesta al negarse a cuantificar las deudas tributarias y limitarse al "acopio de datos" para realizar las actas de inspección, ya que consideran que lo primero no forma parte de sus competencias.

El coordinador de la Asociación de Subinspectores de Tributos ante la prensa, Francisco Lozano, dijo que este colectivo se limita a partir de ahora a cumplir "la legalidad estricta" respecto a sus funciones, ya que entiende que cuantificar las deudas tributarias es trabajo de los inspectores.

Agregó que el hecho de que los subinspectores dejen de cuantificar estas deudas, que suponen entre 180.000 y 230.000 millones de pesetas anuales, supondrá "un colapso de la Administración, ya que no existen inspectores suficientes para desarrollar este trabajo".

Lozano también denunció "el boicot de la Administración Tributaria" al negarles el derecho de convocar asamblea en los centros de trabajo, lo que supone "que nos coartan la libertad de expresión y el derecho de reunión", por lo que anunció que denunciarán estos hechos ante el Defensor del Pueblo.

Fuentes de la Agencia Tributaria explicaron que lo normal es que se autorice una asamblea anual a este colectivo y reiteraron que las denuncias de estos subinspectores tienen como objetivo un "aumento de sus remuneraciones". La misma fuente recordó que en una sentencia de la Audiencia nacional se reconoce que las actuaciones inspectoras que llevan a cabo los subinspectores son "correctas".

Lozano negó que el objetivo de las denuncias de los subinspectores sea "un aumento de sueldo" y explicó que su intención es que se cumpla la legalidad, es decir, que los inspectores sean los que cuantifiquen las deudas tributarias. Pidió a la Administración "que ponga más empeño en resolver este problema y que por lo menos dicte circulares en la que se nos diga cómo tenemos que actuar".

En opinión del coordinador de los subinspectores ante la prensa, la protesta de este colectivo supondrá que anualmente dejen de hacer entre 25.000 y 30.000 inspecciones tributarias, además de "poner en riesgo de prescripción las actas de años anteriores y que aumente la bolsa de fraude".