Los subinspectores realizan desde hoy "funciones
mínimas" y dicen que Hacienda puede perder 200.000 millones anuales por
ilegalidad en las actas.
Los subinspectores fiscales realizarán a partir del lunes próximo las
funciones mínimas a las que están obligados por ley, y exigirán a sus
superiores, los inspectores, que les ordenen por escrito, a diferencia de lo que
sucede actualmente, la realización de algunas labores, según ha comunicado la
Asociación de Subinspectores de Tributos a la Secretaría de Estado de
Hacienda.
Según la asociación de subinspectores, este cuerpo efectúa labores como
determinar la cuota defraudada en un acta, establecer la cuantía de la sanción y
cerrar los expedientes que corresponden al cuerpo de inspectores, lo que podría
llevar a que numerosas actas levantadas pudieran ser, en su opinión, ilegales,
lo que puede llevar a la anulación de actas tributarias por importes cercanos a
los 200.000 millones de pesetas anuales.
Hacienda, por su parte, como respuesta a la denuncia de esta asociación,
señaló ayer que hay una sentencia firme de la Audiencia Nacional de mayo de 1995
que avala el procedimiento administrativo de la inspección establecido en una
resolución de marzo de 1992, y agrega que la denuncia responde a intereses
corporativos.
El cuerpo de subinspectores está negociando con los máximos directivos de la
Agencia Tributaria estos aspectos. Para Hacienda es sorprendente que los
subinspectores hayan estado varios años aceptando el procedimiento establecido
en la Inspección y ahora inicien movilizaciones, por lo que consideran que en
este conflicto, tiene incidencia la mejora acordada por Hacienda con los
inspectores fiscales, acordada a finales del pasado año.
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